The Soul of All Natural Things The Soul of All Natural Things

Álbumes

Linda Perhacs Linda PerhacsThe Soul of All Natural Things

7.3 / 10

El primer y único disco de Linda Perhacs, “Paralelograms” (1970), fue algo así como el santo Grial para los coleccionistas de folk a principios de la década anterior, cuando resucitó la psicodelia acústica y rebrotaron los verdores del hippismo a la manera californiana. Durante décadas había estado olvidado, como ocurrió con tantas otras joyas de la época recientemente desenterradas -véase el caso de Sixto Rodriguez-. “Paralelograms” era una maravillosa colección de canciones angelicales, con coros tibios, como una versión sobria e introspectivo de The Mamas & The Papas, pero la calidad de grabación fue pobre, su éxito inmediato casi inexistente y rápidamente acabó guardado en un cajón. Quienes se hacían con una de las escasas copias en circulación no salían de su asombro, y años después “Paralelograms” sirvió para establecer un antecedente de cantautoras con afición por lo místico como Joanna Newsom. Es el mismo caso de Vashti Bunyan, su equivalente británica: un único disco en 1970, décadas de silencio y regreso en loor de multitudes. Vunyan volvió a grabar otro álbum en 2005, “Lookaftering”, con la ayuda de Max Richter, Joanna Newsom y Devendra Banhart. Sólo que Perhacs (en realidad llamada Arnold) ha tardado nueve años más.

Hoy, Linda Perhacs es una septuagenaria feliz que nunca necesitó la música para vivir -su profesión en 1970 era higienista dental, y la mantuvo durante largo tiempo-, pero que tuvo que avanzar con el recuerdo de un fracaso y a la que de tanto en tanto le iban llegando noticias del culto desarrollado alrededor de “Paralelograms”. La primera reedición fue de 1998, la que empezó a madurar el revival del folk ácido, y desde entonces se ha ido reprensando algunas veces más, sobre todo en vinilo, para satisfacer la demanda de los nuevos fans. Y la de 2010 en Mexican Summer, para el mercado americano, es la que explica muchas cosas de “The Soul of All Natural Things”, porque en cierto modo es como un tributo de la generación de jóvenes (‘jóvenas’, mejor dicho) a la abuela que nunca conocieron. La financiación la pone Asthmatic Kitty, el sello de Sufjan Stevens, las voces de acompañamiento Ramona Gonzalez (Nite Jewel), y Julia Holter colabora en una de las canciones, “Prisms of Glass”. El resto de canciones, al menos el esqueleto, son creaciones de una Linda Perhacs que suena agradecida de poder intentarlo de nuevo y que se mueve por diferentes ámbitos: el de la anciana new age adorable, el de la ex hippy trasnochada pero encantadora, y el de la cantautora fiel a una manera esquemática de hacer canciones.

Sería mucho pedir que 44 años después de su único disco Linda Perhacs tuviera entre manos una (segunda) obra maestra. También sería cruel que cuatro décadas y media más tarde fuera un disco sin pies ni cabeza. Obra maestra no es, pero despropósito tampoco: con la ayuda de Nite Jewel y los músicos Fernando Perdomo y Chris Price, su voz todavía poderosa flota entre ambientes encantadores, guitarras españolas y sintes voladores creando una superficie dreamy muy apetecible, pariente cercana de la new age sui generis de Julianna Barwick o la escuela post-Beach House. El único problema de fondo que tiene “The Soul of All Natural Things” es que su ingenuidad es muchas veces su mejor argumento, que se comunica con nosotros a través de frases de calado poético escaso, armonías predecibles y arreglos simples. Si lo escuchas atentamente, es un disco de autoayuda en vez de un disco de autoexpresión, razón por la cual nunca podrá ser una actualización de “Paralelograms” (no puede superarlo). Pero, ¿realmente alguien esperaba eso? ¿No es suficiente haber vuelto con dignidad, cerrar el ciclo de una vida con canciones a la altura del reto, y confiar en que una nueva generación las recupere de nuevo de aquí a 30 años, o en el próximo Primavera Sound? Debería serlo.

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