The Singles The Singles

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Goldfrapp GoldfrappThe Singles

7.2 / 10

Cinco álbumes de estudio, algo más de una década siendo entronizados como banda de culto y un contrato con EMI del que se no se tiene constancia de si será renovado. En este contexto aparece “The Singles”, un disco presumiblemente impuesto por la discográfica en el que Goldfrapp rinden cuentas a una carrera marcada por el eclecticismo y la incomprensión de las masas (recordemos que “Ride A White Horse” es el único tema que ha conseguido el beneplácito del chart británico). Desde que en el año 2000 el dúo nos sorprendió con el intachable “Felt Mountain”, trabajo que llevaba al terreno cinematográfico, casi de cabaret taciturno, la resaca del trip-hop, Alison Goldfrapp y Will Gregory se han ido alejando del resto. Porque ya sea dotando de elegancia aquella duermevela del electroclash que fue “Black Cherry” (Mute, 2003), reinterpretando los clichés del glam-rock en “Supernature” (Mute, 2005), mutando (nuevamente) hacia el pop psicodélico-pastoral del incomprendido “Seventh Tree” (Mute, 2008) o volviendo a las pistas de baile, en plan tardío revival ochentero, vía “Head First” (Mute, 2010), Goldfrapp han sonado siempre a Goldfrapp. A pesar de que los resultados han sido algo desiguales, ¿acaso tal riesgo y personalidad sonora puede extrapolarse a otra banda reciente?

A quienes esperen encontrar en este contenedor de éxitos caras B como “Yes Sir” (de Baccara, escondida en los pliegos del 12” de “Twist”), “Beautiful” o el “Let’s Get Physical” de Olivia Newton-John que en la gira de “Felt Mountain” funcionó como declaración de principios de su inminente metamorfosis hedonista, no les quedará otro remedio que seguir luchando contra la falsa moral de la SOPA. Porque en este tacaño recopilatorio tenemos que conformarnos (sin respetar el orden cronológico) con rememorar los himnos más trillados del dúo. Aunque, pese a las notables bajas de “Human” o “Caravan Girl” (o las versiones pasadas por el bisturí de la eterna “Strict Machine”, “Happiness” o “Ride A White Horse”), hay dos alicientes que justifican su compra a todos aquellos que ya disponen de su discografía completa: las inéditas “Melancholy Sky” y “Yellow Halo”, que nos devuelven a los Goldfrapp orgánicos y downtempo de “Seventh Tree”, dando una nueva muestra de su contención sonora y de su buen hacer cuando se ponen tiernos. Ante este panorama, y teniendo en cuenta que “Head First” les salió rana (incluso la propia Alison se ha dedicado a renegar en algunas entrevistas recientes de su última criatura), la pregunta del millón está en el aspecto (sonoro) que tendrá su nuevo álbum de estudio. Porque, tras la sobredosis de hombreras y superficialidad, todo apunta a que se nos van a volver a poner serios.

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