The Repeat Factor The Repeat Factor

Álbumes

Portformat PortformatThe Repeat Factor

7.8 / 10

Portformat  The Repeat Factor TOKYO DAWN RECORDS

La primera vez que vi este álbum en la blogosfera pensé que se trataba de un disco de minimal. Nunca había oído hablar de Portformat. Volví a encontrármelo al cabo de una semana y en repetidas ocasiones. La curiosidad pudo a la ignorancia –gracias a Dios– y acabó en mi iPod en forma de agradable sorpresa. En el momento en que se escriben estas líneas no sé mucho más de Portformat, cuyo verdadero nombre es Ibrahima M’Bodji. Senegalés de nacimiento, criado bajo la estricta educación musulmana, el chico se da cuenta de que su mente sólo se acabaría de abrir en otro entorno. Viaja a Alemania con los bolsillos vacíos y lleva a cabo su objetivo: producir un disco de hip hop. Parece el argumento de una película de superación; vamos, que llevar al cine su historia dejaría Ocho Millas de Eminem a la altura del betún –quiero decir, más todavía a la altura del betún–. Hasta aquí, todo correcto; tenemos una historia. Pero la parte en que llega a Alemania, se pone a producir, se topa en su camino con la gente de Tokyo Dawn Records y acaba teniendo por vocalista al mismísimo Dudley Perkins en su debut discográfico –alias Declaime, protegido de Madlib en Stones Throw– es la que más curiosidad me crea. Si yo fuese Portformat, le vendía la historia a Spike Lee ya mismo. Taquillazo en festivales de cine alternativo.Lo de la hipotética película son pajeadas de servidora. Pero hace unas semanas vaticinaba que 2010 puede ser el año de África, musical y futbolísticamente hablando. Portformat es otro motivo más por el que reafirmarme en mi idea. Y dentro de esa emergente escena electrónica venida del continente africano, el hip hop tenía que tener también su propio estandarte. Lo curioso en este caso es que, así como esa emergente escena electrónica parte de su folklore para crear, el imaginario de Portformat se aleja infinitamente de su Senegal natal. Paisajes lunares, atmósferas líquidas, viajes interestelares y un continuo estado de ingravidez son las sensaciones que desprende este álbum. “Nada nuevo”, pensaréis muchos. Y no os equivocáis; no es nada que no hayan hecho antes, por ejemplo, A Tribe Called Quest con su The Love Movement: compases en la delgada línea entre el R’n’B y el neo-soul, sintes espaciales, pesados bombos y cajas. Pero si M’Bodji ha elegido de título “The Repeat Factor” es precisamente para avisarnos de que todo es cíclico; todo vuelve. Y Portformat parece abanderar desde su pequeña parcela el retorno de las producciones más leftie que coparon el hip hop americano en los noventa. El senegalés incluso recupera esa pieza tan noventera que era el “interlude” para los sonidos más experimentales. Así, en “Thunder And Lightning” explora con trazas más cercanas al wonky, mientras que en “37 Degrees” se recrea con las atmósferas y la paisajística sonora.Sin embargo, si hay algo que realmente destaca en este disco es el elenco vocal. ¿Es esto un mérito atribuible al productor? Pues sí, al fin y al cabo, dime con quién vas y te diré cómo eres. La delegación Stones Throw se lleva la palma en relevancia –con Madlib y Georgia Anne Muldrow compartiendo corte en “Mothership”– pero la calidad se extiende a otros nombres con menos tirón. Por ejemplo, la londinense Shuanise, que recuerda mucho la dulzura de Erykah Badu en “Fairy Child”, u ObeY The Altar Native, que con su lírica te invitan a aprenderte los estribillos de los temas; es imposible no tararear en “Provide Everything”. Destaca, por curiosa, la presencia de Caits Meissner y Yarrow Lutz, dos artistas con un fuerte vínculo educativo ligado al hip hop con base en Brooklyn; poetisas y profesoras atesoran en su cometido el espíritu que une al resto de vocalistas: esa escisión del rap que abandera la lucha contra el easy listening y que intenta desbancar del éxito la mentalidad bling bling que parece haberse establecido en la industria.Por eso, Ibrahima M’Bodji, voy a acabar esta crítica “So Thankful”, como el último tema del disco. Dándote las gracias por emprender, junto a tu pequeño ejército, tu particular lucha contra el statu quodel rap; por recuperar el testigo que muchos dejaron con el nuevo milenio, convirtiendo en cíclica esa corriente. Yo era pequeña cuando J Dilla producía para Q-Tip, Common y De La Soul; por eso me entusiasma la idea de vivir una nueva ola de hip hop underground. “Give thanks, give thanks… Everyday is a blessing”. Mónica Franco

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