The Crying Light The Crying Light

Álbumes

Antony and the Johnsons Antony and the JohnsonsThe Crying Light

8 / 10

Antony and The Johnsons The Crying Light

SECRETLY CANADIAN - ROUGH TRADE / POPSTOCK!

La verdadera debacle de la civilización occidental llegará el día en que alguien consiga demostrar empíricamente la existencia de Dios, convencerme de que Antonio Luque no es el mejor letrista de nuestro país de pandereta y Ford Fiesta tuneado o negar que la voz de Antony Hegarty puede incordiar tanto como la de Barbara Streisand, pero que es mucho más operística, teatral, depresiva, emocionalmente frágil y sobre todo hermosa. No hay nada que demostrar porque tampoco hay nada que esconder. Sus limitaciones están tan a la vista como su enorme y delicado cuerpo. Previsible, sin demasiados registros y, aun así, capaz de expresar la desesperación y el sufrimiento como nadie. En sus propias palabras; “No creo que algunas cosas se cuenten mejor interpretando. Para mí la teatralidad es una forma de expresión y, en ocasiones, de protegerme”. La anemia de emociones que produce el hastío mejora de repente al dejar girar un álbum que invita a salir a la calle a encontrar un nuevo amor como aquel que nos hizo más daño, a gritar igual que él susurra entre afligido y lúgubre canciones sobre el lado más dulce de los perdedores, la deshumanización, la soledad, los amigos desaparecidos y las relaciones imposibles. “Her Eyes Are Underneath the Ground” recorre, como prácticamente todo el disco, un camino conocido en cuanto a estructuras y acompañamiento del omnipresente piano, de la misma manera que “One Dove” o “Another World”, proporcionan algunos de los momentos más intensos a un disco envuelto por una preciosa foto del bailarín japonés Kazuo Ohno, fundador de la danza japonesa Butoh. En conjunto, es cierto que todo transcurre con calma y por caminos que parece que hemos recorrido, pero cuando el paisaje es tan bello, siempre merece la pena repetir el viaje.

Javier Ruíz

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