Temporary Thrillz Temporary Thrillz

Álbumes

Space Dimension Controller Space Dimension ControllerTemporary Thrillz

8 / 10

Space Dimension Controller Temporary Thrillz R&S RECORDINGS

Los homenajes a los grandes maestros de Detroit y, por extensión, a la incombustible tradición del techno con inclinación melancólica –lo que, generalizando, solemos llamar techno-soul–, estaban entrando últimamente en una fase de autocomplacencia que sólo podía llevar al hastío y a un nuevo estancamiento. Es bueno que de vez en cuando el techno se refleje en su propio pasado y hasta intente imitar todo lo aprovechable que la historia ha ido cribando como esencial, pero si todo se reduce a una reacción narcisista, a mirarse en el espejo para admirar lo bello que se es, al final el género no avanzará ni a tiros. A la escena neo-Detroit le había ocurrido eso: no progresaba porque era más fuerte la gravitación del pasado que el deseo de escapar de esa conexión y huir hacia delante, y en la práctica no tiene ningún sentido escuchar a imitadores de Carl Craig o Underground Resistance si ya existen y permanecen vigentes los modelos originales. Por eso, “Temporary Thrillz” se sostiene como un EP de otra pasta: no sólo tiene a su favor un minutaje de 35 minutos –que le podría hacer pasar por álbum perfectamente– y una calidad de sonido abrumadora. También tiene el deseo de añadir matices nuevos a un sonido Detroit que, por mucho que se autoimpusiera el prefijo “neo”, cada vez más se estaba hundiendo en lo exclusivamente retro.

Estas seis piezas son retro, en el fondo, no se puede negar la evidencia. Pero, eso sí, es como un best of de los tics detroitianos ensamblado con mano maestra, y allí donde escuchemos con atención podremos encontrar algo poderoso: “Mercurial Attraction”, que abre fuego con nueve minutos de fantasía, no deja de parecerse a los viejos tracks de Carl Craig bajo alias como BFC o Psyche, un paseo galáctico de romanticismo con luces de neón y vistas a la gran vastedad del cosmos. O esa voz vocoderizada en “Kaleidoscopic Ecstasy”, que expone el alma interior y perfecta de los robots. Pero más allá de varios momentos vecinos a la mitología drexciyana –en “Transatlantic Landing Bay” no sólo hay la alusión al cruce de océanos en naves futuristas, sino un poso calmado como el del proyecto The Other People Place del tristemente fallecido James Stinson, y “Temporary Thrillz” mantiene la tensión entre acelerones y frenazos, entre el techno agitado y el electro en galopada, de los tracks de DJ Stingray–. Y siendo así las cosas, lo que distingue al irlandés Space Dimension Controller del resto de nostálgicos de Detroit es su gusto por el boogie. Hay algo más que techno aquí, hay una curiosidad por otros lenguajes retro que no se suelen identificar necesariamente con la mitología de Detroit –a pesar de que el funk electrónico y las gruesas notas de Moog espacial son la conexión invisible entre George Clinton y sus Parliament / Funkadelic y los discos que firmó Juan Atkins como Model 500, precisamente en R&S, a finales de los 90 –o sea, el nunca suficientemente bien valorado “Mind And Body” (1999) y pedacitos de “Deep Space” (1995).

Space Dimension Controller, en conclusión, quiere ir por una vía distinta a la de, por ejemplo, Redshape, y un poco más acercada a la del reactivado Kirk DeGiorgio. No quiere ir más allá del techno clásico porque estos dos vinilos, que se pueden adquirir tanto en azul transparente como en gris perla (o en descarga digital), no son la evolución de nada hacia el futuro; hay pasión pero no hay innovación, hay respeto porque no hay ruptura. Lo que sí hay es ese rescate de pedazos de una historia arrinconada –que no es lo mismo que olvidada– en la que el techno encuentra sus raíces en la música negra post-disco de manera simultánea a la influencia del synth-pop blanco europeo y el italodisco. Y además, en un año en el que el rescate del boogie ha sido trend topic –con la eclosión popular de DâM-FunK y decenas de recopilatorios y mixtapes dedicadas a practicar la arqueología disco-funk de mediados de los 80–, un artefacto como “Temporary Thrillz” parece encontrar el ingrediente justo para ser algo más que una maniobra vintage y arrodillada ante los maestros para ser una maniobra retro con un inesperado toque distintivo y actual. La coyuntura está con él, pero la música es lo suficientemente viajera y groovie –además de contar con los padrinos adecuados– como para aspirar a sobrevivir en el tiempo. A todo esto: qué año el de R&S, oigan. Y eso que los belgas parecían muertos unos años atrás.

Javier Blánquez

Space Dimension Controller - Kaleidoscopic Ecstasy

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