Susan Rode The Cyclone Susan Rode The Cyclone

Álbumes

The Wave Pictures The Wave PicturesSusan Rode The Cyclone

7.9 / 10

The Wave Pictures Susan Rode The Cyclone ACUARELA- LITTLE TEDDY- INTERBANG

La incontinencia creativa de los tres de Wymesmold (el pequeñísimo pueblo de la campiña inglesa en el que crecieron los chicos de The Wave Pictures) acaba de sumar una nueva referencia a su dilatado aunque difícil de localizar catálogo (antes de estrenarse con el ruidoso “Sophie”, allá por 2006, y de forma realmente oficial dos años después, con esa fabulosa oda a la chica del café instantáneo, “Instant Coffee Baby”, habían editado hasta cinco álbums, versión CD-R, hoy inencontrables): “Susan Rode The Cyclone”. De edición limitada (699 copias) y formato único (vinilo de colores, un color distinto para cada sello; a todo esto, los sellos son tres: el español Acuarela, el alemán Little Teddy y el italiano Interbang), al álbum sólo le falta una dedicatoria a “todos aquellos que han estado siempre ahí”. Porque lo que reúne “Susan Rode The Cyclone” son diez temas (diez hits, siempre en clave The Wave Pictures) que sus fans conocen bien (al menos, los que los han visto más de una vez en directo). Así que digamos que, aunque podría funcionar como el tercer disparo (obviando el olvidado “Sophie”) en serio (en realidad, el noveno) de la banda, también podría hacerlo como un imprescindible álbum de caras B. ¿Imprescindible? Ajá, no hay kriptonita que amargue la dulce perdición de “Blind Drunk” (séptimo corte, o segundo de la cara b del álbum, honesto ejercicio folk lo-fi) o el chute eléctrico de “Cinnamon Baby”, algo así como el reverso maldito de “Avocado Baby”, corte central del que hasta ahora se considera álbum cima de la banda: “Instant Coffee Baby”, la cita imposible entre lo que dejaron a deber The Modern Lovers, lo que el post-grunge de The Veils tiene que ver con el pop ochentas de The Smiths y unos The Mountain Goatsabandonados a su (mala) suerte.

Volviendo a los temas, de hecho, “Cinnamon Baby” y “Blind Drunk” representan a la perfección q cada una de las caras en las que militan (A para el primero, B para el segundo). Porque, si pudiéramos apostar, quizá no perderíamos nada a que, de tratarse de un álbum de descartes, los cinco primeros cortes (los que ocupan la cara A) pertenecerían a sesiones olvidadas de “Instant Coffee Baby”, y los segundos (cara B), a sesiones igualmente descartadas de “If You Leave It Alone”. “If You Leave It Alone” era hasta el momento la última referencia de la banda, a todas luces un desacelere o volantazo country-folk a la agitada y, por qué no, molona, new wave de su primera propuesta (zapatillas Converse, camisas de cuadros, cigarrillos, latas de cerveza, y, sí, adolescentes que crecieron más de la cuenta, quisieron convertirse en escritores y acabaron tarareando canciones en el Jensen Interceptor de sus padres y quedando los sábados por la tarde para tocar: todo eso es “American Boom”, por ejemplo). The Wave Pictures son aquello que los de John Darnielle (sí, el de The Mountain Goats) sueñan con convertirse algún día: lo-fi sin conservantes, puro nervio (glam) pop abrasivo, bajos y riffs resultones ( “Throwing Words” o el primer cierre de altura del álbum) y letras que, qué demonios, figuran entre lo mejor de la década que acabamos de dejar.

Pero no hay que olvidar de dónde vienen estos chicos. En primer lugar, de un pueblo de mil habitantes. Mil. Imagínense las tardes en un pueblo de mil habitantes sin una guitarra. David Tattersal no pudo hacerlo. Franic Rzycki y Johnny Helm tampoco. Por eso, aunque la fama no era lo suyo, se dedicaban a grabar un disco tras otro (la facilidad de Tattersal para componer retorcidas y picantes y socarronas y casi nunca tristes canciones con historia es pasmosa) y a organizar directos (los chicos iban a clase, pintaban casas y en sus ratos libres tocaban en uno de los quizá tres bares de su pueblo) hasta que se mudaron a Londres y conocieron a Darren Hayman ( Hefner) y André Herman Düne. A partir de entonces todo fue pan comido. Grabaron “Sophie” y luego se convirtieron en una de las bandas del año (2008) gracias a “Instant Coffee Baby”. Un año después (2009) llegó la reválida: “If You Leave It Alone” y ahora esto. Un poético, dormilón y juguetón álbum ( “Sweetheart” es, por poner, toda una delicia post-(brit)pop incontestable) que no es más que otro buen disco del trío de Wymesmold. Y van nueve.

Laura Fernández

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar