Stridulum II Stridulum II

Álbumes

Zola Jesus Zola JesusStridulum II

8.5 / 10

Zola Jesus Stridulum II SACRED BONES RECORDS

Zola Jesus es llena de gracia. Tanta, que abruma. Es la gracia abrumadora que confiere saber cantar en un espectral tono dramático, hilvanar versos castigados y haber crecido rodeada de bosques tétricos e inspiradores en Wisconsin, haber leído demasiado joven a Nietzsche, Schopenhauer y Dostoievski, cantar ópera siendo aún más joven, tener un padre cazador que solía colgar cabezas de ciervos en los árboles y reconocer que lo que hacía los viernes por la noche era quedarse leyendo los libros que había recolectado durante la semana en la biblioteca y que le hacían ansiar convertirse en “una mujer renacentista”. Una mujer versada en todos los temas, abierta de mente, entregada a todo.

Por eso, dice que ama la música industrial y también las canciones melódicas y que su ideal es reunir las dos cosas –lo experimental y lo pop– en una canción. Que respeta y adora a Danielle Dax, a Björk, a Kate Bush y Debbie Harry a partes iguales. Lo que había ofrecido hasta ahora, especialmente en su primer álbum – “The Spoils” (Sacred Bones Records, 2009)– era la parte más dark-wave, experimental, lo-fi y gótico-fílica. Especialmente por su voz, que suena ultra cavernosa y ululante, como si la hubieran encerrado en una cripta semivacía y se escapara por las aberturas entre los nichos. “Stridulum II” –que es la versión europea del ya editado “Stridulum EP” (Sacred Bones Records, 2010), al que se han añadido tres temas más: “Tower”, “Sea Talk” y “Lightsick”– es la parte pop. La voz suena mucho más nítida, es más luminosa. Los versos, aún de una densidad y complejidad notable, son más directos. Y los temas se engarzan aún más perfectamente que en “The Spoils”. Es hipnótico, triste y conmovedor. Sobre todo, por lo expuesta que está la voz. “Stridulum II” es un disco increíble; sigue siendo oscuro, siniestro y retorcido, pero más frágil y vulnerable.

La Zola Jesus de “The Spoils” asusta por parecer conocer todos los horrores del abismo. La de “Stridulum II” enternece por cantar versos tan sencillos como “When you're lost / Never look down / When you're lost / I'll be around”. La Zola de “The Spoils” era una chica de pelo negro como los cuervos que posaba en sombras y bajo árboles muertos que aseguraba con orgullo sólo vestir de oscuro. La de “Stridulum II” va teñida de rubio blanquecino y posa desafiante a la luz, vestida de blanco. Con canciones como las de “Stridulum II” se puede imaginar a Zola Jesus como a Julee Cruise, sirenas goth-pop susurrando y crepitando versos retorcidamente naïfs en el escenario del RR, el tugurio en el que se gestaba el mal y el amor a partes iguales en Twin Peaks, con los tenebrosos bosques aullando bajo el viento. Zola Jesus es llena de gracia. Tanto, que como siga así, implosionará. Y ni Dios sabe qué puede pasar. Marta Hurtado de Mendoza

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