Strange Hearts Strange Hearts

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Secret Cities Secret CitiesStrange Hearts

7 / 10

Secret Cities  Strange Hearts

WESTERN VINYL

Secret Cities son de Fargo. Sí, la mítica ciudad de la película de los hermanos Coen. El caso es que de ahí sólo nos imaginamos que pueden salir vendedores de coches fracasados, asesinos torpes y un invierno más jodido que una patada en las partes nobles. Entonces uno se pregunta cómo puede una banda sonar como si fuesen de California viniendo de la anodina América profunda. Una cuestión que tiene difícil respuesta. Más si tenemos en cuenta que, para su segundo disco, “Strange Hearts”, los de Dakota del Norte se desplazaron hasta el sótano de un banco abandonado de Kansas City para componer entre cristales blindados y una cámara acorazada sin un solo billete de dólar. Su sonido no tiene nada de destartalado ni de opresivo, sino más bien es luminoso y expansivo. Más aparentes contradicciones. A diferencia de su debut, “Pink Grafitti”, que llegó tras cinco años de trabajo, para éste han tardado tres meses, imponiéndose una fecha límite para que el resultado fuera lo más refrescante posible, sin postproducción alguna. Y, con todo, suenan incluso más nítidos que antes.

“Strange Hearts” es un precioso álbum ideal para no dejar de escuchar durante todo el verano. Su música tiene una vena nostálgica. Como muchos grupos de hoy en día, echan la mirada atrás hacia la década de los sesenta. Abren con “Always Friends” ese pop de crucero que podría situarse junto al del matrimonio Tennis. Pero aunque sus referentes principales se encuentran en grupos como Beach Boys o The Beatles, suenan mucho a Grizzly Bear. “Ice Cream Scene” tiene los mismos arreglos cuidados y juegos vocales briosos que los de Ed Droste y compañía. Una influencia que se encuentra en otros tantos temas, como el titular o el sobresaliente “Love Crime”. Lo mismo ocurre con “The Park”. Aunque la voz de MJ Parker haga que la canción adquiera un parecido razonable con las de Dusty Springfield, no deja de sonar a Beach House, con ese ritmo de mecedora. “Forest Of Love”, por su parte, podría ser de unos Real Estate sin su dosis de tranquilizantes. Breve, pero rebosante de frescura caribeña es “No Pressure”.

Con todo, no es un disco que ceda todo el protagonismo a la instrumentación y a los juegos vocales de MJ Parker y Charlie Gokey. También hay otros recursos orgánicos como los silbidos y las palmas. De hecho, su música invita a sonar a seguir su ritmo chocando las manos contra tus rodillas y no extrañaría que ellos mismos hubiesen hecho lo mismo en el álbum. Tampoco se exceden con las cuerdas. Hay espacio para los vientos en “Brief Encounter”, con una trompeta cortesía de Nick Howell que le acerca a ese folk étnico que practican Beirut. “Strange Hearts” no es “Veckatimest”. Tampoco creemos que sus pretensiones apuntasen a algo tan alto. Simplemente, porque tras varias escuchas se intuye que el suyo es un proyecto menos complejo, más directo y accesible, irresistiblemente adorable, dulzón quizás. Pero en definitiva, una buena revisión de los sonidos sesenteros desde un prisma moderno.

Álvaro García Montoliu

Secret Cities - Love Crime

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