Songs About Dancing and Drugs Songs About Dancing and Drugs

Álbumes

Circlesquare CirclesquareSongs About Dancing and Drugs

8.5 / 10

Circlesquare    Songs About Dancing and Drugs ¡K7 / POPSTOCK!

Los ranchos de Circle Square fueron unos campamentos cristianos sin ánimo de lucro, que albergaban a niños de padres cristianos, fuese cual fuese su ideología o raza. Circle Square, a secas y separado, fue el nombre que se le dio a una especie de Barrio Sésamo canadiense, patrocinado por estos campamentos, que se emitió entre los años 1974 y 1986. En otro orden de cosas, Circlesquare (así, junto) es el sobrenombre de Jeremy Shaw, un inquieto artista de música electrónica enfermizamente elegante, auspiciado por el sello de Colder, Output Recordings, con el que mantiene no pocos puntos en común. Se dio a conocer por el magnífico EP “Fight Sounds”, cuyo tema principal y homónimo, se vertebraba en base a su monocorde y lúgubre voz, unos cuantos repiqueteos, un bajo distorsionado e interferencias que no hacían sino enrarecer aún más su propuesta (desde aquí invito a todos a ver el magnífico videoclip que se sacó de la manga), una propuesta muy sexual, muy sucia, pero no en el sentido callejero y subterráneo, sino de club de alterne enrojecido, de locales humeantes repletos de dandys decadentes. En “Songs About Dancing and Drugs”, su segundo larga duración, y esta vez bajo el techo de K7!, Circlesquare amplía su espectro sonoro para afrontar bajos propios del dubstep, tímidos apuntes bailables (a la manera de un John Foxx poseído por Sisters of Mercy), guitarras (o lo que parecen guitarras) que lloran lastimeras a la manera de Ry Cooder, pianos que dulcifican violas borrascosas, krautrock desnudo y minimal decorado con teclados fantasmagóricos, post rock un tanto sui generis ( “All Live But the Ending” es una auténtica gozada) e incluso IDM. A pesar del batiburrillo, todo permanece cohesionado de una forma natural, seguramente debido al tono grave y solemne de la voz de Jeremy, un perfecto complemento a tamaña colección de sinuosas formas sonoras, oscuras, deprimentes, pero que invitan al sexo sucio y sin protección. Échenle un par de orejas y unas cuantas escuchas, porque, para el que esto suscribe, Circlesquare es la primera gran sorpresa que nos ha deparado este 2009, en cuanto a electrónica.

Antonio Bret

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