Some Cold Rock Stuf Some Cold Rock Stuf

Álbumes

J. Rocc J. RoccSome Cold Rock Stuf

8 / 10

J. Rocc  Some Cold Rock Stuf STONES THROW

J. Rocc fue picado por una Stanton radiactiva que le transfirió extraños poderes. Sin darse cuenta, comenzó a mover los faders de los mezcladores a la velocidad de un colibrí anfetamínico, a menear los vinilos como si fueran maracas y a sacarse trucos imposibles de la axila como quien hace la O con un canuto. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, seguramente por eso el tipo marcó el teléfono de otros superhéroes del planeta Turntable para formar, en 1990, el colectivo Beat Junkies, algo así como la Liga de la Justicia del Scratch. Hicieron historia, vive Dios. Forjaron leyenda. Y sirvieron de inspiración a las nuevas generaciones que decidieron entregar su vida a la gimnasia dactilar, platos y mixer mediante.

Estrechamente vinculado a Madlib y Jay Dilla –fue el DJ en los conciertos que ambos ofrecieron como Jaylib–, pionero indiscutible del turntablism, prestidigitador de la vieja guardia del cut’n’paste, el veterano malabarista acomete una aventura épica en solitario de largo recorrido. Dos CDs contemplan el viaje (el primero es el LP oficial, el segundo es un mistery disc con tracks sin título) y J Rocc asume el puesto de mando de un bajel añejo con destino al pasado; un paraíso flotante de samples y breaks que hará suspirar a los que todavía dormimos con el “Let’s Get Killed” de David Holmes y el “Endtroducing…” de DJ Shadow bajo de la almohada.

“Some Cold Rock Stuf” tiene la misma pisada que el primer y legendario disco de Josh Davis: los breaks son sucios, las baterías saben a funk polvoriento, la bandera de los rare grooves ondea en lo más alto y el crepitar del vinilo ajado es la música de fondo. Inserts, cortes de voz, puzzles troceados, interferencias radiofónicas, frases arrancadas de maxis de rap de los 80: el decorado es perfecto para que J Rocc se recree en los beats gordísimos –¿ “Roccheads Delight” parece el esqueleto de “Midnight In A Perfect World” o es pura sugestión?– y las guitarras porreras de “Don’t Sell Your Dream (Tonight)”; en la psicodelia sesentera y cartoonesca de “Thru The Tulips” –me recuerda al RJD2 primerizo–; en el uptempo tribal con aires cariocas de “Party”; en el funk esotérico de “Chasing The Sun” –¿se puede hacer un corte más 90s?–; en la batucada retro hip hop para breakers de “Play This (Also)”; en el jazz cósmico de “Malcolm Was Here”; en el hip hop instrumental en crudo y sin preservativo de “Take Me Away”. J. Rocc no ha intentado hacer algo que le fuera grande, más bien ha hincado los codos en su especialidad y le ha salido una porcelana atemporal de breakbeats por la que Mo’Wax habría pujado altísimo hace 15 años. Suerte que tenemos a Stones Throw. Y es que en tiempos de digitalización y ritmos antisépticos, tamaña demostración de sampledelia old school es un acto de rebeldía en mayúsculas. Puro Rocc‘n’roll.

Óscar Broc

J Rocc - Play This Too by stonesthrow

J.Rocc

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