Sleepin’ Giantz Sleepin’ Giantz

Álbumes

Sleepin’ Giantz Sleepin’ GiantzSleepin’ Giantz

6.6 / 10

Cuando hace dos años emergieron las primeras noticias sobre un proyecto que involucraba a Zed Bias en la producción y a Rodney P y Fallacy en tareas vocales, el nerd que llevo dentro se excitó sobremanera. Luego escuché el que fue el primer adelanto, “Badungdeng”, un corte que recibió el apoyo de Benji B y otros DJs, y se elevaron las expectativas; creía que habría una buena recompensa para el nerd que llevo dentro. Nos trasladamos, pues, al verano de 2012 y Sleepin’ Giantz salen de su letargo para publicar un álbum a través de Tru Thoughts. Zed Bias, uno de los pioneros de la ahora popular escena de baile británica, es quien maneja los controles, y dos de los mejores letristas del Reino Unido –Rodney P, al que se le puede considerar un pez gordo del juego del rap británico, y Fallacy, uno de los MCs más veteranos e infravalorados del país, que siempre se mostrado eficiente tanto sobre beats de rap como de garage, grime primigenio o lo que sea. Es decir, básicamente un MC versátil con un tono y un flow que lo convierten en una voz de lo más particular.

Como siempre ocurre con proyectos que involucran figuras veteranas y reconocidas, existe la posibilidad de que los resultados no estén a la altura de las expectativas y te obliguen a enconger los hombros. En ese sentido, Sleepin’ Giantz caminan por una fina línea que les hace caer a veces en la autoindulgencia, aunque casi siempre consiguen evitar ese efecto gracias a la combinación de la reputación y el pedigrí de sus miembros individuales.

Por decirlo de algún modo, en mi opinión el mayor problema de “Sleepin’ Giantz” es su fecha de salida, demasiado tarde ya en 2012. Su hubiese sido publicado hace dos años, cuando empezaron a filtrarse sus primeras transmisiones, habría sido un momento mucho más apropiado. Por desgracia, las cosas no funcionan de esta manera y la realidad es que ha salido ahora, un momento en el que los sonidos que propone (producciones influenciadas por el grime, el 2step y el dubstep a cargo de un músico que fue decisivo en el nacimiento de algunos de estos géneros) suenan algo caducos aunque estén bien hechos. Con las letras en ocasiones existe un problema similar: el flow de Rodney se adivina como antiguo, y Fallacy recurre con frecuencia a ciertos patrones y ritmos que ya hemos escuchado en otros lugares.

Estas quejas (formadas después de escuchar el álbum repetidamente durante varias semanas) no son suficientes, sin embargo, para considerar que Sleepin’ Giantz no merezcan tu tiempo. Simplemente, no puedes ignorarles. Si, como yo, eres fan de las carreras de los tres en solitario, deberías hacerte con el disco, y si eres nuevo con cualquiera de ellos, entonces deberías hacerte con el disco; al fin y al cabo, son veteranos de diversas escenas que han ayudado a construir la popularidad actual de determinadas corrientes de la música de club tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo.

En términos de calidad, la primera mitad de los 11 tracks del álbum se muestra superior al resto. El primer corte es un claro guiño a los clubs en el que se fusiona la querencia británica por la cultura del sound system, la historia de su música de baile y el hip hop, mientras que Zed Bias muestra sus facultades con un inteligente uso del wooble y los breaks recortados, a la vez que Rodney y Fallacy entregan grandes introducciones vocales que hacen sombra a Fox, el rapper invitado. “Mucky” hace honor a su nombre y combina bajos malignos y ritmos rotos sobre los que Fallacy desgrana el primer gran giro vocal del disco. “Badungdeng” es uno de los highlights del álbum, un himno de club a prueba de bombas que ha envejecido bien básicamente porque es uno de los cortes más vigorosos del disco, con un sonido que es tanto o más pertinente ahora que hace dos años, cuando la escena bass no era, ni mucho menos, tan popular como ahora. “And The Ting Went…” es interesante: un track de rap que explica la misma historia –una noche de club fallida– desde varios puntos de vista distintos, la del chico y la chica protagonistas además del gorila del club, sobre un descarnado beat clubber. La breve “Hand Grenade” nos retrotrae directamente a principios de los 2000, la era del sello Bingo Beats, actuando casi como una intro para “Raving Bully”, otro corte inspirado en Bingo, aunque esta vez un tanto más rocoso gracias a una exuberante línea de bajo directamente dirigida al culo. En este punto, el LP se sitúa entre el segmento del tedio que mencionábamos antes, repitiendo ideas de producción similares e introduciendo desvíos al dubstep de linaje bro, y ritmos inspirados en el UK Funky. Las apariciones de los mancunianos Strategy y Jeena G tampoco salvan los muebles, aunque a decir verdad los oyentes más jóvenes y hambrientos encontrarán con qué agarrarse.

Como combinación de tres veteranos del Reino Unido, Sleepin' Giantz quizá no dé con una suma que sea superior al total de sus partes por separado. Sin embargo, sí ofrece momentos de buena música de club, bien producida y vocalizada. No tengo problemas en admitir que mis altas expectativas y mi idolatría por los MCs durante mi juventud son probablemente las razones que me han dejado un tanto decepcionado (especialmente a lo largo de la segunda mitad del disco), aunque eso no debería hacer que nadie dejara de darle una oportunidad. Y sabes que en directo sonará intenso.

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