September Cell September Cell

Álbumes

Vatican Shadow Vatican ShadowSeptember Cell

7.6 / 10

Ya van tres y esto no tiene ninguna intención de detenerse. No debería sorprenderle a nadie: Dominick Fernow es el arquetipo del músico prolífico, y yo casi diría también que incontinente, y su exceso de producción tiene que salir siempre por algún lado, de alguna forma. El año pasado ya había comenzado el goteo –aunque su material como Vatican Shadow se comercializaba y distribuía únicamente en cinta de casete–, y 2012 es la temporada del vinilo, la del salto adelante –eso sí, a costa de domesticar un poco su sonido y su retórica–. Cuando se enfunda el disfraz de Vatican Shadow, Fernow se transforma en una persona muy distinta a la que es cuando graba como Prurient, donde el objetivo es herir tímpanos: hay un rastro techno por encima, o por debajo, de sus maniobras industriales en la oscuridad, que le lleva hasta la misma orilla de la pista de baile, o al menos ese tipo de clubes –sórdidos, oscuros, irrespirables– que frecuentan la gente de sellos como Blackest Ever Black o Sandwell District (RIP).

De todo lo que ha aparecido hasta ahora con el nombre Vatican Shadow –recordemos: la reedición en vinilo de “Kneel Before Religious Icons” en Type y la otra reedición, ésta en Blackest Ever Black, de “Iraqi Praetorian Guard”, sin contar “Bermuda Drain”, firmado como Prurient pero en el que Fernow ya aplicaba el martillo pilón–, este nuevo “September Cell” se distingue por incluir material original, fresco del momento, y por ser el menos disonante de todos sus trabajos, logrando por momentos una atmósfera más de ciencia-ficción ( “One Day He Heard The Call”, una breve exploración de espacios oníricos que no anda muy lejos de ciertos proyectos paralelos de Emeralds) que bélica o de terror. Quizá no se arriesgue demasiado teniendo en cuenta que Bed Of Nails es un sello que él ha fundado para esta ocasión y que ya no se trata de vender 50 casetes, sino 700 vinilos, pero de todas maneras la depuración techno que ha logrado Fernow –tanto en las dos partes unidas en “September Cell (The Storm)” y “September Cell (The Punishment)”, que son puro Surgeon, como en la más épica “Cairo Is A Haunted City”, absoluto momento cumbre del 12”– confirman que está siguiendo un camino de futuro: sin renunciar a su dureza inherente, a sus power electronics lesivos, el hombre ha encontrado un hueco en el que maniobrar en la escena techno. ¿Cuánto falta para el próximo disco?

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