Self Assessment Self Assessment

Álbumes

Pendle Coven Pendle CovenSelf Assessment

7.5 / 10

Pendle Coven  Self Assessment MODERN LOVE

Pendle Coven son una pareja de británicos que caen bien nada más verlos. Parece mentira que dos tipos que parecen salidos de la película “El Gran Lebowsky” estén en nómina de un sello tan cool como Modern Love (coño, si es que el hasta el nombre es un poco pijo). Pero así es la electrónica, o así ha sido siempre: nada es lo que parece y la imagen no cuenta –o no contaba– para hacer tal o cual música o para fichar por tal o cual sello. Recuerdo que hace unos tres años vinieron a Barcelona para actuar en una de esas noches de la última época de las fiestas Electrònims en La [2] de Apolo, en las que tanto Fibla como Silvia de spa.RK se dejaban el alma y más de una euro por el camino –porque no iba nadie, era en jueves y en Barcelona los viernes por la mañana se trabaja más que en ningún sitio–. Allí estaban Miles Whittaker (aka MLZ) y Gary Howell en el frankfurt que hay en la puerta del Apolo con cara de estar planeando un golpe en vez de un directo de electrónica. Por entonces, ya me comentaban que ellos eran más de anti-Sónar y que se habían inventado una etiqueta, regressive house, para calificar su música y, de paso, demostrar al mundo su odio al progressive house que por entonces estaba en pleno auge en UK con todos esos valedores de John Digweed y Sasha, como James Holden, haciendo estragos en los charts de todo el mundo.

En todo ese tiempo que ha pasado desde nuestro encuentro los muy perros siguieron con un volumen de publicaciones raquítico que ahora equilibran un poco con la salida al mercado de su primer álbum, “Self Assessment”. Está claro que van a lo suyo y que las exigencias del mercado se las pasan por Old Trafford. Con este álbum que les ha costado Dios y ayuda completar, los de Manchester no demuestran nada que no hubiéramos escuchado en sus maxis previos. En realidad, ellos lo que están es influenciados por el sonido de principios de los noventa, cuando en el norte de Inglaterra se hacía la mejor IDM del mundo sin necesidad de manga pastelera. A todas esta materia prima le añaden después unas capas de dub a lo Basic Channel, a los que adoran y piden, de paso, una referencia en el sello del mismo nombre que estos alemanes dirigieron hasta hace quince años atrás –no veas la guasa que le echan los dos–, con una fina y sutil película de artcore –la vertiente algo más arty del hardcore–, rebozado a veces con un traqueteo electro siempre acuático y a veces algo siniestro, seguramente en homenaje a Drexciya. Y todo con un armazón de talante minimalista que les ha ido muy bien para entrar en las maletas de DJs de techno serio y en otras de techno no tan ídem.

Nada nuevo bajo el sol, eso es cierto. Pero una cosa es tener la materia prima y otro cocinarlo con la pericia de un maestro artesano. Ellos de maestros tienen poco y de artesanos no sé yo, pero le echan pasión y sobre todo honestidad a la vida, con lo que ya tienen ganadas unas hectáreas en el cielo. Por lo menos no se han pasado descaradamente al dubstep estandarizado como algunos de los productores ingleses que, con el tiempo, han perdido la brújula de su creatividad para acabar apostando por la tendencia ganadora. Para enterarse algo mejor de qué van estos Pendle Coven recomiendo el podcast que los mancunianos realizaron en marzo para la serie de mixes de la web FACT Magazine, en el que incluían una remezcla en clave dub de Theo Parrish para Larry Heard, además de material de gente afín al sonido Pendle Coven como Minimal Man, G-Man y Claro Intelecto.

David Puente

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