Save Your Light for Darker Days Save Your Light for Darker Days

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Digitonal DigitonalSave Your Light for Darker Days

7 / 10

Digitonal Save your light for darker days JUST MUSIC

Digitonal están en una posición ambigua en un terreno frágil, y eso no se lo pone fácil a ellos, aunque los mozos sirvan todas las facilidades posibles para consumir con deleite este su segundo álbum tras el lejanísimo –y muy de culto, como todo lo que apareció en el sello Toytronic, absoluta pata negra de la IDM inglesa más recóndita– “23 things fall apart”. Ellos lo ponen fácil porque su electrónica es plácida como el despertar de una siesta, y en vez de sintetizadores raídos o glitches agresivos, lo que espolvorean por encima, fundamentalmente, son instrumentos convencionales, cuerdas –clarinetes, violas–, algo así como si a unas texturas y unos beats tipo Skam –el sello– le pusieran de perro guardián al tipo que toca el chelo con Max Richter. Sin estrés, sin ardides, sin abrasividad fronteriza con el breakcore: Digitonal se acercan –podríamos decir peligrosamente, pero es que no hay peligro, no empalagan, no se pasan de cursis babosos– al antiguo downtempo de Lee Jones bajo su alias Hefner –no confundir con ese feo, de cara, grupo pop para inadaptados sociales–. Por eso, aunque lo ponen fácil, puede haber un factor a la contra con Digitonal: la IDM siempre ha estado más en la posición de plantear un reto y sembrar minas y cepos. Es cierto que no siempre ha sido así, pero la IDM que aprecian al menos los paladares más puristas nunca es tan melosa como la de este grupo inglés que serían como el Brodsky Quartet produciendo el segundo disco de Autechre: hay veces en que pedimos sangre, gabber, ruido, disonancia, la construcción de una estructura rítmica electro desintegrada en ácido, ese tipo de cosas que convierten a esta gente en tipos súper majos a los que sin duda dejarías como canguro de tus hijos. De este modo, Digitonal se posicionan en el otro bando, en el de los nombres emocionales –y te sientes bien– sin virtuosismo técnico –y tal como vino, se fue–. O al menos sin un virtuosismo exhibicionista, porque algunos de sus compañeros de estética dentro de la electrte;nica de sofá y libro dominan la técnica y la complejidad sutil: Joseph Nothing, Last Days, Leafcutter John Pero lo de Last Days es infinitamente más triste que este “Save your light for darker days”, y Leafcutter John, pirado como está, se adentra en el dificultoso híbrido microsonido-contemporánea-folk y va por libre. Digitonal rozan lo lacrimógeno descarado – “Emberkreiss”, por ejemplo–, y con un poquito –sólo un poquito– de mala leche habrían transgredido la frontera que les separaría de ser un proyecto sólo decorativo a ser un nombre tan importante en la electrónica horizontal como lo son Bola o Kettel. Así que, por si acaso, hazte también con el disco en Toytronic, que a ese no le falta de ná.

Javier Blánquez

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