Ritual In Repeat Ritual In Repeat

Álbumes

Tennis - Ritual In Repeat

7.5 / 10

Desde que se dieron a conocer en 2010, Tennis han sacado tres largos, un EP, un buen puñado de sencillos y otras tantas versiones de bandas entre las que se incluyen Television, The Zombies y Brenda Lee. Vamos, que apenas nos han dado tregua entre publicaciones, así que el título de su nuevo álbum, Ritual In Repeat, parece de lo más apropiado: el dúo marital atiende a un proceso cíclico en el que su creatividad florece, y por lo que respecta a este último trabajo, su inventiva no se ve nada desmejorada. Su pop añejo, de tintes soul y surf y fiel a los sonidos analógicos, se mantiene inalterable frente a las tendencias que devoran el mercado y, aún más importante, conserva intacta su particular belleza.

"Sigo pensado que nunca habrá suficientes canciones en el mundo inspiradas por los Beach Boys o las Ronettes", nos contaba Alain Moore en una entrevista con motivo de su gira europea de 2012. La pareja, oriunda de Denver y afincada en Nashville, continua devota del pop naíf con vistas a la década dorada los 50 y los 60, pero ahora con un ligero cambio en el registro vocal. Moore, que hasta ahora evocaba a aquellas divas atemporales en las que también se han inspirado -cada una a su manera- Best Coast o La Sera, dice buscar un tono más maduro, y para ello ha recurrido a influencias setenteras y folkies como la británica Vashti Bunyan, de la que se declara fanática. No es el único cambio significativo: la grabación del álbum se realizó a lo largo del año pasado y corrió a cargo no de uno, sino de tres productores de bandera con los que ya habían trabajado con anterioridad, y cada uno aporta sus propios matices, haciendo el conjunto más rico.

A Pattrick Carney de The Black Keys, artífice de su anterior largo Young and Old (Fat Possum, 2012), le han encargado los cortes más duros: "Le llevamos nuestras piezas más rockeras y las canciones de orientación más groove, a sabiendas de que las dejábamos en buenas manos". Para el resto han confiado en la buena estrella de Jim Eno de Spoon y Richard Swift, del que dicen que "tiene una forma de grabar y un estilo de producción muy distintivos, y es básicamente nuestra alma gemela, sónicamente hablando". Ambos productores colaboraron también en la realización de su EP Small Sound (Communion, 2013). Así que el álbum es una especie de triple síntesis realizada a caballo entre Nashville, Austin y Portland, siguiendo las respectivas ubicaciones de sus estudios de grabación.

La optimista Never Work For Free, con unas harmonías propias de las primeras girl-band, y la pegadiza I'm Callin', una sorpresa que mezcla ritmos funk con un adictivo estribillo de aires disco, sirvieron como maravillosos sencillos de presentación. Lo que nos esperaba después tampoco es carne de deshecho. Bad Girls – la canción lenta que cerraría un baile de final de curso- y la misteriosa Night Vision, un 'in crescendo' de soul delicado, son buenos ejemplos de la nueva profundidad vocal de Moore, llegando a su punto culminante en la balada minimalista Wounded Heart, donde la desgarradora voz se eleva como única protagonista, dejando los arreglos de guitarra en un modesto segundo plano. Otra pieza clave es Timothy, donde reconocemos los acompañamientos propios de la época en la que Moore cantaba en el coro de la iglesia. Sentimos el cambio tonal y estas piezas se adaptan perfectamente al cambio de registro, con una voz más grave, menos estridente e infinitamente más sensual. Ritual In Repeat es pues la continuación natural a su carrera, cada vez más alejada del lo-fi y más próxima a la producción acurada. Un tercer largo madurado con mimo, tanto a nivel de atención sonora como en lo que se refiere a su abanico emocional, que no defraudará a viejos y nuevos fans.

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