Ritual Dance LP Ritual Dance LP

Álbumes

Genotype GenotypeRitual Dance LP

7.4 / 10

Genotype Ritual Dance LP EXIT RECORDS

Genotype apareció en el escenario del drum’n’bass en 1997, un año crucial porque está en los orígenes de la edad más oscura y tremendista del género. No sólo es el momento en el que se consolidaba el sello No U Turn como la factoría más violenta con la edición del recopilatorio “Torque”, sino el verdadero despegue de productores de la onda fría e impasible como Optical, Dom + Roland, DJ Teebee y Ed Rush. Algunos ya venían con un amplio bagaje editorial detrás (también Genotype, aunque hasta entonces utilizaba su nombre real u otros alias como Mastermind), pero fue en ese momento en el que una nueva generación empezó a tener el control de los hilos –hasta el punto de que los años siguientes, tras la debacle del jungle arty de Roni Size o Goldie, les pertenecen casi de principio a fin–. Justin Richardson, pues, también coleteaba por aquel entonces –su 12” de debut como Genotype, “Extra Terrestrial / Angry Business”, lo planchó Renegade Hardware, uno de los sellos cruciales del techstep y hasta bien entrado la década del año 2000–: el virus del drum’n’bass cerebral y duro como el hielo, digámoslo así, hacía tiempo que venía circulando por sus venas. En adelante, Genotype iría ampliando su registro y su alcance dentro de la escena editando con asiduidad hasta 2003 –principalmente en Reinforced, el sello de Mark y Dego de 4 Hero–, hasta que cerró el grifo por sorpresa y mudó su producción al nickname Just Jungle. Desde entonces hasta ahora, un silencio roto, también sin aviso previo, por este “Ritual Dance LP”. Ni qué decir tiene que es su primer álbum en más de quince años de carrera.

Hay una inercia peligrosa que incita a la mayoría de medios de comunicación a pasar por alto la actualidad del jungle. Yo no estoy libre de pecado, así que no seré quien tire la primera piedra, y por eso es necesario admitir que por el camino se han ido dejando de lado discos de grandísimo mérito – “Live For Never”, de Consequence, o “Call To Mind”, de Commix– que hubieran merecido laureles en su momento, no tarde y con arrepentimiento. Con “Ritual Dance LP” puede ocurrir lo mismo, aunque en el fondo no tiene el mismo nivel de precisión y la misma complejidad de rompecabezas que la discreta masterpiece de Consequence. Pero eso sólo son matices: Consequence había hecho renacer el sonido quirúrgico del primer Photek, y Genotype hace lo propio con el neurofunk de Optical o Matrix; es decir, es una producción algo más robusta, sangrante y musculada, pero sigue siendo ese tipo de drum’n’bass que se refugia en la oscuridad y busca el momento de distracción de la presa para lanzar un ataque relámpago. No es conveniente escuchar este disco con las luces apagadas si estás solo en casa; en cambio, en medio de la apretura de un club pequeño y con las incesantes ráfagas estroboscópicas salpicando la pista, el efecto de los tracks se hace hipnótico. Hay algo de la primera magia (negra) de Genotype que no se ha perdido con su ausencia de siete años. Sigue teniendo la chispa en las manos.

En un primer contacto con las once pistas del CD –también puedes encontrarlo en vinilo en un pack de 3 discos de 10”–, “Ritual Dance LP” parece un tratado actualizado de drum’n’bass experimental como el que han vuelto a traer al frente de la escena dBridge, Instra:mental, Consequence y, unos pocos años atrás, Breakage, Equinox o ASC. En una segunda escucha, y en comparación con las perspectivas más jóvenes que aportan productores con un peso de la tradición menos oneroso –por ejemplo, “Nothing Is Certain” (Nonplus, 2010), de ASC, sorprende porque desintegra el drum’n’bass y lo transforma en un downtempo líquido–, a Genotype se le percibe todavía muy dependiente de las viejas prácticas y las estrategias de aquellos años en los que todavía se hablaba de subgéneros como “neurofunk”. Ha cambiado la compresión del sonido, la sutileza con la que se filtran ambientes y ecos, hay un toque digital más limpio que reduce la sensación de peligro y de contaminación tóxica, pero no hay una renovación real. Si hoy fuera 2001 en vez de 2011, este disco lo habría editado Virus Recordings en lugar de Exit Records. Y, sin embargo, destapa una sensación importante al recordar aquellos discos como “The Creeps” o “Wormhole”, de Ed Rush & Optical: en su tiempo menospreciados, hoy se manifiestan como obras con un alto grado de futurismo que se adelantaron a su momento. Este disco, salvando los peajes dubby de “Sun Time” o “Version”, y enfatizando la contención zen y el arte marcial de breaks como los de “Stoned Zone” y “The Ital Lion” (con ayuda en los controles de Loxy), nos sitúa en ese pasado olvidado y en ese futuro posible, que resulta que es nuestro presente. Y suena bien. Habría que reclamar un revival con urgencia.

Javier Blánquez

Genotype - The Ital Lion (Feat. Loxy)

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