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Álbumes

Pacific! Pacific!Reveries

6.1 / 10

ASTRALWERKS

Durante algún tiempo Björn Synneby y Daniel Högberg montaron un estudio en Gotemburgo que casualmente, después de algunos años, varios de sus amigos comenzaron a utilizar como bodega para abandonar sus instrumentos conforme iban cambiándolos por nuevas novias o inquilinos. Un buen día decidieron hacer algo productivo con todo ese equipo acumulado y se pusieron a componer música para unos 12” preciosos ilustrados por un artista francés llamado Stephane Manel. Afortunadamente los buenos secretos duran poco tiempo guardados; nadie puede evitar quedarse callado algo tan grande. Así que en cuanto la blogosfera comenzó a mirar hacia Pacific! Astralwerks se prendaron de esa nostalgia de los años sesenta narrada musicalmente por un par de jóvenes provenientes del futuro, mirando estáticos mientras pensaban en preparar un nuevo contrato. Según los de Gotemburgo, " Reveries", más que aludir al trabajo de Air, Daft Punk, Justice o al revivalismo ochentero como aseguran los medios, rinde culto y manifiesta su devoción por la música de The Zombies, Al Green, Electric Light Orchestra y Giorgio Moroder. Así que es una casualidad que su música se parezca a la de otros, pues ellos afirman que quizá se debe a que comparten todos las mismas influencias. "Reveries" es un disco encantador, como una de esas películas de amor inolvidables. Es un álbum que ya se siente como clásico desde que escuchas su primer tema, “Disappear”, que empieza suavemente, como un delicado recuerdo que se está marchando, y a ti sólo te queda mirar cómo desaparece a lo lejos con el atardecer.Es hora de recoger los restos del picnic que preparaste con tu chica favorita, hace viento y ninguno trae abrigo. Corréis al auto. “Sunset Blvd.” es el tema que el optimista de los dos decide escuchar conforme os alejáis del campo; el reflejo de las nubes sobre el parabrisas mantiene perpleja a tu acompañante y suspiras sonriendo. Pasan algunos minutos y el viento se humedece. “Runway to Elsewhere” suena mientras ella abre del todo la ventanilla y saca su cabeza contra el viento y grita. Suena “Hold Me”, ésta es la primera vez que ambos escucháis un tema así de romántico, y guardáis silencio torpemente. Os intimidais, nunca os habéis besado; pero no puedes besarla ni sostenerla, estás conduciendo. Suena su móvil y ella responde al SMS. ¿Quién diablos era? No importa, la tarde va guay. “Break Your Social System” se lee en la pantallita del estéreo del auto con números brillantes. Ya es de noche y suena “Number One” mientras ella responde de nuevo al teléfono, la música te parece irónica y gruñes al volante. Ella cuelga, “Hot Lips” es el tema que os acerca de nueva cuenta, los dos os sonrojáis y decides que es tiempo de detener el auto. El cortejo es muy importante, te dices. Bajas a comprar unas bebidas y tonterías endulzadas, ¿alguien pidió menta? Se cae tu sonrisa, ella está llorando. Al parecer la persona que le había enviado esos mensajes al teléfono no era una amiga ni un amigo, era algo más que eso. Un novio, que no sabías siquiera que existía. Ella no explica nada, se baja del auto y a ti sólo te queda observar cómo se larga en un taxi. Cuando enciendes el auto con el corazón tan derretido como el hielo que habías comprado, escuchas a Pacific! cantar “Love Isn’t Always on Time”.

Eric Gamboa

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