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Álbumes

Gayngs GayngsRelayted

6.5 / 10

Gayngs  Relayted JAGJAGUWAR

Si uno monta una fiesta de las gordas (no del tipo aniversario-del-marginado-de-la-clase) ocurrirá lo de siempre: que una magia o química especial termina envolviéndolo todo y se unen, llamémoslos así, “microversos” o grupos de compañeros de clase que no estaban acostumbrados a hablar entre ellos, ideas y maneras de pensar que, vaya por Dios, parecían tan incompatibles de lejos y que ahora, mediante una fiesta multitudinaria, resulta que parecen conocerse íntimamente desde la guardería. Ryan Olson, productor y responsable directo de Relayted, juntó de la misma manera a más de veinte músicos para concebir el supergrupo Gayngs, un proyecto que, a priori, dice mucho de la capacidad de socialización de sus componentes (el buenrollismo no sólo es necesario, sino obligatorio en estas lides donde cohabitan “megaegos” en espacios reducidos).

El presente batiburrillo nace inspirado por la canción de 10cc “I’m Not In Love”, originales de Manchester, y cuyo principal enigma para un servidor es conocer de dónde sacaron la pintura rosa para cantar el single mencionado siendo como son habitantes de Manchester, ciudad que asociamos (los de aquí y los de allí) a ladrillos sobre ladrillos bajo chimeneas y cielos de lana sucia. En cualquier caso, es una buena referencia, habiéndole sumado a este cloroformo sonoro una base electrónica suave que mezclará desde el soft-rock de los setenta hasta el soul y el jazz con toques puntuales de dubstep finolis. Como vamos a ver, el resultado es un colchón ambiental que va cambiando de colores y de estilos, pero que nunca termina de salirse de un guión pretendidamente lounge. Y hay que ir con cuidado con esto, porque éste Relayted tanto puede pasar como hilo musical de tiendas de ropa de marca alternativa e in como de disco que se pela como una cebolla a medida que uno lo va escuchando y re-escuchando y descubriendo nuevas fragancias y sabores.

Al principio, podríamos resumir, sólo estaban Ryan Olson y los dos tercios de Solid Gold (Zack Coulter y Adam Hurlburt). Luego se sumaron a la fiesta (entre otros muchos) Michael Lewis (saxofonista de Andrew Bird), Ivan Howard ( The Rosebuds) y Mike Noyce y Justin Vernon ( Bon Iver). Como venimos diciendo, diluyendo la personalidad de cada invitado en la solución acuosa, tenemos como resultado las burbujitas y voces en capas de la introducción “The Gaudy Side Of Town”, la banda sonora de James Bond ultrarralentizada (y con sonidos de disparos incluidos, aunque sin esque guitar) que es “The Walker”, la batería lenta y fuerte, carnal y pulsante de “Cry”, o la cancionificación de la electrónica densa y oscura de “False Bottom” que vemos en la inmediatamente posterior “The Beatdown”. Incluso podemos escuchar sonidos distantes en el tiempo y la memoria como los efectos de sonido FX de los juegos Kid Chameleon y NBA Jam en el dubstep decoloreado de “Crystal Rope”.

La clave es perderse. En cada largo minutaje (algunos temas son de más de siete minutos) la mano de productor pensante y omnipresente de Olson juguetea con las bajadas de tensión repentinas, los acordes en solitario de piano/trompeta/guitarras, vaivenes eléctricos y la sensación de disponer de libre albedrío para organizar la orquesta (esto se aprecia bien en “No Sweat”). Únicamente el single “Faded High” nos invita a desenganchar los pies del suelo en un puro soul pop urbanita que se pierde entre el resto de ejemplos de preciosismo visual y sonoro ( “Spanish Platinum”), que quizá a algunos les suenen a argamasa creativa y a otros a pequeños momentos plácidos del día/noche para disfrutar desde el sofá más cercano.

Jordi Guinart

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