Red Light Red Light

Álbumes

The Hundred In The Hands The Hundred In The HandsRed Light

5.8 / 10

Vuelven The Hundred In The Hands, ese dúo puramente neoyorquino formado por Jason Friedman, antes en The Broggs, y Eleanore Everdell, que empezó a hacer sus pinitos como colaboradora de TV On The Radio. Ambos, pareja de hecho, se dieron a conocer en 2009 con “Dressed In Dresden”, un sencillo con cierta gracia que captó la atención de Warp Records, que debieron ver en ellos cierto potencial y una oportunidad para abrirse un pelín más al público hipster del otro lado del charco. La jugada no les salió del todo bien porque el disco de debut –homónimo– parecía más bien una colección de descartes del “It’s Blitz!” de Yeah Yeah Yeahs (aunque podías disfrutarlo si tenías la suficiente paciencia). De nuevo bajo el amparo del sello británico ofrece su segundo álbum, “Red Night”, autoproducido en su estudio de Nueva York. Cuentan que es un trabajo que ahonda en sentimientos como la separación, la reunión, los amores casi perdidos y que emerge como una crónica de los suspiros a altas horas de la noche. En otras palabras, nocturnidad, melancolía, hedonismo y mucho más. Los elementos de su predecesor, vaya.

El largo ofrece un buen arranque, con “Empty Stations”, la primera canción que escribieron, potente y de aires trágicos. Es ideal para sonar a niveles de volumen ensordecedores: bajos zumbones, distorsiones, reverbs y unos vientos inesperados por ahí en medio. Cuentan que en parte está inspirada por el fallecimiento de Trish Keenan de Broadcast y Gerard Smith de TV On The Radio, con quien Jason Friedman tocó durante un tiempo en una estación de metro. Otro momento interesante del álbum es el corte titular, cocido a fuego lento, con toques fantasmagóricos (la casi apática manera de entonar de Everdell recuerda a Trish Keenan), voces troceadas y una instrumentación que contribuye a crear un aura atmosférica. Oscura, minimalista y con toques industriales, esta transmisión es un hito para ellos, pero no lo sería para otros. Es como si Trent Reznor, en un punto bajo de creatividad y sin Karen O, recurriese a un plan B (o C, o D) para grabar uno de los temas de “Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres”. Y lo peor de todo es que aunque la cosa promete al principio, no aprovechan los seis minutos para crear más intriga, sino que acaba haciéndose francamente aburrida. Una verdadera lástima, porque de haberle dedicado mayor esfuerzo estaríamos ante una grandísima canción.

“Red Night” abraza el pop gótico en otros puntos, pero nunca llegan al nivel del tema titular. En “SF Summer” vuelven a aferrarse a los sonidos industriales y recuerdan lo mismo a Austra que a la Zola Jesus de “Conatus”. El problema es que les falta bastante gancho y carisma para jugar en la misma liga que las citadas divas oscuras. Más o menos en las mismas coordenadas se sitúa “Keep It Low”, un discreto corte que podría pasar por ser alguna cara B olvidada de los últimos Depeche Mode. Es aquí donde más se evidencia que Everdell sigue mirándose en el espejo de Karen O, aunque lo lleva con dignidad (en cambio, la falta de personalidad en “Faded” o “Tunnels” es alarmante).

Los que quieran a los The Hundred In The Hands de toda la vida los tendrán en “Come With Me”, que se da la circunstancia que es el peor tema del lote. Parece que aquí hayan activado el piloto automático: trallazos guitarreros, estribillos facilones, potente percusión y a complacer a las grandes masas menos exigentes. Es en estos cortes más accesibles donde más patina el dúo, porque ya recurrieron bastante a ellos en su debut y porque en “Red Night” demuestran que si se lo proponen, pueden cambiar de registro sin perder fuelle. Un ejemplo es la cándida “Recognize”, un clásico número cercano al dream-pop, con una Everdell sonando vaporosa acompañada por coros angelicales y una gentil guitarra. En la ligeramente monótona “Lead In The Light” repiten la jugada aunque sin tanto acierto. Cuando el dúo experimenta te deja a medias y cuando hacen lo mismo de siempre aburren. Se les exigía más después de un debut irregular.

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