Rapprocher Rapprocher

Álbumes

Class Actress Class ActressRapprocher

7 / 10

CARPARK

Elizabeth Harper empezó en la música con canciones despojadas y acústicas que abrazaban más el folk que este synth-pop que ahora tanto le fascina. No fue un cambio oportunista según confiesa la chica. Siempre le ha apasionado esta música y, probablemente, el hecho de abandonar Los Ángeles, donde estudió teatro, para mudarse al hervidero de Brooklyn influyó en la decisión. Ahí conoció a Caroline Polachek, de Chairlift, con quien actuó ocasionalmente en Girl Crisis. Más tarde formó Class Actress junto a Mark Richardson y Scott Rosenthal, sus productores de confianza. Empezaron a labrarse un nombre en 2010 con las remezclas que hicieron para The xx y Neon Indian y la edición de “Journal Of Ardency”, un EP publicado bajo el amparo de Terrible Records, plataforma de Chris Taylor, el rubio querubín de Grizzly Bear. Casi dos años después llega el esperado álbum de debut, “Rapprocher”, esta vez con Carpark Records.

A Class Actress se les ha asociado desde el principio con la corriente chillwave, acaso por la producción algo lo-fi por la que optan, por haber remezclado a Neon Indian o por estar en la misma casa que Toro Y Moi, pero lo cierto es que se encuentran más cerca de La Roux y The Hundred In The Hands. Harper propone en este álbum el enésimo viaje a los ochentas más hedonistas, a calles iluminadas por los neones, a clubs ultraexclusivos dirigidos por Leigh Bowery y muchísimo glamour. No en vano, a su música la ha bautizado muy apropiadamente como “playboy pop”. Encontrar similitudes en “Rapprocher” con los Human League de “Dare” o la primera Madonna es más que fácil. Aquí la cosa va de sintes gordos, coros pegadizos y flashes en la pasarela. Todas estas ideas se concentran en la rematadamente sexy “Keep You”. El álbum es como una montaña rusa, en la que Harper cambia de registro tanto como la Ciccone de vestuario en un concierto. Un terceto inicial ideal para hora punta en la discoteca deja paso a “Prove Me Wrong”, con unos bajos más pesados, para luego congelar el ambiente con la muy Depeche Mode “Need To Know”, regalar grandes momentos melódicos à la New Order en “Bienvenue” y brindar un corte muy cinematográfico, “Limousine”. Si estaba Desire, ¿cómo se le escapó ésta a Cliff Martinez para la banda sonora de “Drive”?

Desgraciadamente, “Rapprocher” es una montaña rusa para lo bueno y para lo malo. “All The Saints” por momentos parece una cara B olvidada de la época electroclash, “Missed” contiene un desacertado ramalazo trance acompañado por un estribillo que se repite hasta la saciedad, “You’re gonna miss me”; y “Hangin’ On” no lleva a ninguna parte. Pero cuando pensábamos que la segunda mitad iba a ir cuesta abajo, se saca de la manga un oscuro cierre, “Let Me In”, que vuelve a mostrar buenas ideas. En sus ánimos por ofrecer a ratos una electrónica gélida como la de este último tema, se acercan a nuevas bandas norteamericanas como Austra y Soft Metals. Sin embargo a Elizabeth Harper le falta el carisma de Katie Stelmanis y recurrir a referentes menos trillados a diferencia del dúo de Portland. Todo tiene arreglo, y más con avales tan sólidos como “Keep You”, “Weekend” y “Bienvenue”.

Álvaro García Montoliu

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar