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Álbumes

Tropics TropicsParodia Flare

6.6 / 10

Tropics  Parodia Flare PLANET MU

Chris Ward tiene 23 años, es de Southampton, acaba de licenciarse en ingeniería de sonido y graba canciones bajo el alias Tropics. Le descubrimos el pasado año con “Soft Vision”, un magnífico EP editado por Planet Mu en el que combinaba beats subacuáticos con planeadoras melodías de evolución espiral para dar con una suerte de shoegaze-pop de aires exóticos y regusto ochentero (ese sample de Fox The Fox en “Give It Up”). Con “Mouves”, sin embargo, ya se apreció un indisimulado cambio de rumbo. En su segundo lanzamiento para la casa de Mike Paradinas los beats sintéticos a cámara lenta eran substituidos por baterías orgánicas y los samples de vocales femeninas dejaban paso a la propia voz de Ward entonando melodías afligidas para dar con una composición eminentemente pop, con acabados post-rock y arreglos melódicos prestados de la música de club. Pues bien, como era de esperar, ese cambio de rumbo, es el que marca el paso en “Parodia Flare”, su álbum de debut.

Lo primero que constata el disco, pues, es que el proyecto ha pasado de ser el de un bedroom-producer que compone beats a funcionar con preceptos más cercanos a los de una banda que compone “canciones” (aunque, en realidad, Ward siga grabando en su casa y sea él mismo quién toca todos los instrumentos). Más allá de los cambios en la manera de ejecutarlo, sin embargo, en el fondo del espectro sonoro continúan dominando los aires lánguidos contrastados con sonidos de luminosidad desenfocada. El álbum se abre con una intro de épica contenida para dar paso a la ya mencionada “Mouves” seguida de tres composiciones que, en su estela, se centran en ese sonido que busca el reverso refulgente del shoegaze por la vía de las melodías pop, las texturas húmedas y los acabados que incorporan la producción electrónica. Y es que, ya sea por el camino instrumental y los efluvios insulares de “Parodia Flare”, la melancolía exuberante con órganos jazzy en “Going Back” o incluso con los aires beatlelianos del principio de “Wear Out”, todo acaba ligado por el mismo tipo de emoción alicaída que necesita de la música reconfortante para subsistir. La recuperada “Celebrate” sirve de puerta de entrada a una segunda parte del disco estilísticamente más variada y que, a su vez, se adentra en texturas más pantanosas. “Figures” y “Telassar” no hubieran desentonado en “Soft Vision”, la primera con apuntes IDM y la segunda recuperando el factor 80s en forma de boogie ingrávido. A partir de ahí y hasta el final, “Playgrounds” y “Sapphire” repercuten en el pop electrónico, “After Visiting” se acerca a la IDM pastoral y “On The Move” cierra el disco poniendo el componente post-rock en primer plano y añadiéndole una pátina de jazz galáctico.

En conjunto, pues, se trata de un trabajo que parte constantemente de un mismo estado de ánimo para luego articularlo en canciones pop con matices prestados de una diversidad de géneros. En relación a esta idea está fuera de toda duda que Ward consigue su objetivo; todos los cortes están acabadas con mimo y (sobre todo en la primera parte del disco) funciona la interacción entre ellas, envolviéndonos con el particular feeling canicular del proyecto sin caer en la excesiva homogeneidad. El problema llega a la hora de procesar las emociones que Éstas dejan tras de sí. Y es que, con su cambio de enfoque, aunque resulta evidente que las composiciones son más complejas y elaboradas, por el camino se ha perdido algo de esa magia e intensidad que nos deslumbró en su primer lanzamiento en pos de cierta insipidez pop (algo que, por cierto, es toda una rareza en catálogo de Planet Mu). Así pues, se trata de un álbum ligeramente decepcionante pero al que, sin embargo, ningún aficionado al pop electrónico debería negarle una oportunidad.

Franc Sayol

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