Our Inventions Our Inventions

Álbumes

Lali Puna Lali PunaOur Inventions

7.5 / 10

Lali Puna MORR MUSIC

Si “Faking The Books” (Morr Music, 2004) era como ligarse a la más guapa de la clase y vivir en toda su dimensión una fase plena de ceguera amorosa, “Our Inventions” sería más como un encuentro casual, casi desesperado, en una habitación pequeña, sin ventanas y entre sábanas con lamparones. Una rutina sin mucho glamour, sin épica, muy efectiva y funcional, excitante solo de entrada, pero carente de todo lo primordial que se esconde detrás de una relación afectiva de verdad y todo lo que diferencia el éxtasis emocional de la necesidad fisiológica. La sorpresa, el descubrimiento, el deslumbramiento, la mitificación, la euforia ad aeternum, las ganas de no alejarse ni un momento de ese estado, la capacidad de elevación… todo eso y más era lo que nos ataba a la gran obra maestra del grupo germano, piedra filosofal de la indietrónica y referencia clave en el crecimiento y la maduración del pop electrónico de nuestra era. Pero además, no nos olvidemos de dos factores fundamentales: importancia y relevancia. “Faking The Books” fue un álbum grande en el mejor sentido del término, con una sólida apuesta lírica de dobles lecturas político-sociales y un armazón musical y melódico que por fin permitía a la indietrónica alcanzar cotas muy serias de trascendencia y popularidad. Imposible no doblegarse ante él.

Toda esa grandeur, ese sentido de inspiración máxima que dejan traspasar los discos importantes, aquellos que definen a una escena y también a un grupo, parece haberse disipado o minimizado en “Our Inventions”, en ningún caso un título mediocre o desechable en el contexto de la carrera de Lali Puna ni tan siquiera en el del universo pop actual, pero sí un ejemplo bastante fiable de lo que llamaríamos disco puente o disco trámite. La sensación es que los seis años de espera entre un álbum y otro pueden habernos pasado factura, demasiada expectativa para una grabación que quizá llega algo tarde, a destiempo, con un contexto musical radicalmente diferente del de hace un lustro y con una asimilación total de conceptos e ideas que desactivaría cualquier intención de sorpresa, fascinación o alumbramiento ante las canciones de este regreso. Porque desde un punto de vista sonoro, “Our Inventions” no es que sea más de lo mismo, sino quizá menos de lo mismo, configurado como una versión minimalista, tímida, sosita y aplacada de su predecesor, sin mayor novedad que el intercambio de cromos en la instrumentación y la reducción de revoluciones e intensidad. Es interesante, y en algunos momentos muy provechoso, el abandono consciente de las guitarras, elemento muy protagonista en “Faking The Books”, y la asimilación de un discurso más detallista en el que las melodías y el empuje rítmico vienen marcados por los jugueteos electrónicos, la presencia constante de instrumentos frágiles y delicados y los beats IDMescos, pero en ese viaje hacia una propuesta más introspectiva el grupo ha perdido pegada, brillantez y singularidad.

“Our Inventions” tiene argumentos para convencer a los seguidores del grupo, pero dudo que provoque grandes reacciones y genere el mismo entusiasmo que hace seis años. Tiene más de trámite que de reencuentro glorioso, más de polvo a salto de mata que de reconciliación idealizada. Faltan canciones memorables, momentos perdurables, fogonazos de inspiración letal. Sí persiste el talento de la formación para dar con melodías infinitas y estribillos de altísima concentración emocional, y me atrae especialmente que no hayan perdido este olfato ni tan siquiera con el recorte instrumental y expresivo del álbum, todo un mérito, pero su carácter perezoso y casi desmotivado se palpa, se siente, se percibe a las primeras de cambio.

Entiendo que estamos en otro momento de su trayectoria, y de hecho nadie ha pedido una continuación calcada de su predecesor, pero de la misma manera en que era imposible no apreciar y no sentirse atraído y fascinado con el salto cualitativo existente entre “Scary World Theory” (Morr Music, 2001) y “Faking The Books”, en esta ocasión la evolución no es ni mucho menos tan explícita, sorprendente y satisfactoria. Y eso que les separa más de media década, tiempo suficiente como para experimentar, pensar, indagar y encontrar la solución a una empresa tan compleja como la de volver al estudio después de su propio cénit creativo. Si no viniéramos de ahí y no hubiéramos esperado tanto tiempo probablemente lo recibiríamos con otra cara. Suena injusto, pero la exigencia es lo que viene inmediatamente después de la excelencia. Y por supuesto, si no conociéramos su trayectoria y hubiéramos empezado a escuchar grupos de pop electrónico en los últimos cuatro años, por poner un ejemplo, “Our Inventions” nos convencería por completo, sobre todo porque, eso sí, su contenido es más jugoso que buena parte del catálogo reciente del propio sello Morr. No es el caso, y éste es el gran problema de fondo: de Lali Puna cabía esperar algo más. También algo mejor.

David Broc

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