One Nation One Nation

Álbumes

Hype Williams Hype WilliamsOne Nation

7.6 / 10

Hype Williams  One Nation HIPPOS IN TANKS

Tras la edición de un single limitado a 50 copias (?!) y agotado incluso antes de salir a la venta, es el turno ahora del tercer disco del dúo formado por Inga Copeland y Dean Blunty. El disco lo publica Hippos in Tanks, que es uno de los sellos estadounidenses más interesantes del momento, con discos en su catálogo de Games (renombrados ahora como Ford & Lopatin) o Laurel Halo, caracterizados por una visión del hypnagogic pop con la palabra pop subrayada y preferencia por los sintes, de tal modo que es el lugar adecuado para que Hype Williams publiquen un disco. La edición de “One Nation” es también limitada: 1000 copias en vinilo blanco numeradas, volviendo a demostrar así sus pocas ganas de trascender su posición para llegar a un público más grande, a pesar de que la atención mediática es cada vez mayor.

Hay dos cosas que me gustan mucho de este disco: en primer lugar es el álbum más sólido del dúo. Y por sólido quiero decir que ninguno de los temas parecen bromas semi-privadas o experimentos interesantes pero de resultados desiguales. Es la primera ocasión en la que no apetece seleccionar los temas más interesantes y descartar el resto, algo que tiene que ver con el segundo, y más importante, punto fuerte del vinilo: su capacidad para recrear un estado de ánimo y mantenerlo a lo largo de todo el recorrido. Avanzando de manera parsimoniosa, Hype Williams han hecho un disco íntimo, hogareño, elegante y melancólico que al mismo tiempo absorbe sonidos característicos de Londres, de la tradición de la música rave británica y los procesa a través de su ya inmediatamente reconocible estética de sintes y ritmos. Y todo esto sin renunciar a una técnica lo-fi, más allá de un sonido que parece más pulido simplemente porque ellos son ahora más capaces que nunca de explorar la sonoridad, los tonos y timbres de sus sintes, y de combinarlos con ritmos siempre interesantes.

Desde el inicio de “One Nation” ya nos damos cuenta de que este dúo es cada vez más experto en construir atmósferas y transmitir emociones a través de su música: “Ital” arranca, tras unos segundos de ruido de fondo subrayando el medio analógico, con un ritmo seco sobre el que van añadiendo sintes siniestros, bajos ácidos y voces envueltas en eco, contribuyendo entre todos estos sonidos a crear un ambiente de dramatismo envuelto, como el resto del disco, en una sensación neblinosa. Hay unas cuantas cosas en este tema que anuncian características que están presentes en el resto del trabajo: en primer lugar la ausencia de la voz de Inga, limitada pero que daba algo de humanismo a unos paisajes sonoros que aquí suenan más severos. En segundo lugar, los teclados suenan exploratorios y melódicos a un tiempo, haciendo pensar que si de verdad van a hacer precuelas y/o secuelas de “Blade Runner”, ellos son en estos momentos los candidatos ideales para ponerles música. Y otro elemento de esta canción interesante es el bajo ácido que remite, como muchos otros sonidos a lo largo del disco, a la electrónica británica de principios de los noventa, y sobre todo al Aphex Twin de sus “Selected Ambient Works” (presente sobre todo en los casi ocho minutos de “Mitsubishi”).

El resto de los temas siempre tiene algún aspecto que lo hace distinguirse del resto, por encima de la estética en común ya mencionada. Así, en “William, Shotgun Sprayer” destaca un acento caribeño que rompe con el tono melancólico general, mientras que “Homegrown” es interesante por el modo de jugar con el tempo y los timbres de los sintes. “Warlord” es, rítmicamente, el tema más cercano a la tradición británica de la rave music, mientras que “Jah” vuelve a alterar el ritmo para introducir el jazz, y “Your Girl Smells Chung When She Wears Dior” es su visión del R&B (con sample de Cassie). La referencia a la new age se hace explícita aquí en “Untitled” y “Untitled (And Your Batty’s So Round)” mediante la inclusión de cintas de autoayuda, aunque si se presta atención a lo que dicen se puede pensar que las están parodiando. De hecho, parte del misterio de Hype Williams reside en intentar dilucidar, un poco como con The Residents, hasta qué punto van en serio o están de broma. Ellos no parecen muy dispuestos a explicar este punto, y casi mejor así. Igual en el próximo single o álbum lo hacen. O igual no. Ese es también parte de su encanto.

Iván Conte

Hype Williams - Businessline

Hype Williams - Warlord

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