Olympia Olympia

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Austra AustraOlympia

7.5 / 10

Aunque no lo parezca, ha habido muchos cambios en la vida de Austra en los últimos meses desde que lanzaron su brillante álbum de debut, “Feel It Break”. La banda ha colaborado con Hervé, ha girado con Grimes y The xx y se ha reconvertido de un trío a un sexteto (a Katie Stelmanis, vocalista, Maya Postepski, batería, y Dorian Wolf, bajo, se les ha unido Ryan Wonsiak al teclado y las hermanas Sari y Romy Lightman como coristas). Todo esto se ha traducido en una mayor colaboración entre todos los miembros. Si antes Katie Stelmanis llevaba el timón del barco, ahora son otros los que se reparten la responsabilidad. De hecho, las letras de su nuevo disco, “Olympia”, están escritas entre la cantante y Sari Lightman. Cuenta Stelmanis que para este álbum sabían exactamente qué hacer y cómo hacerlo, a diferencia de su predecesor. “Sabíamos que nuestro anterior disco sonaba muy procesado y esta vez queríamos hacer algo que sonase más real y dinámico, como nuestros directos, sentíamos como si ‘Feel It Break’ no lo reflejase”, reveló recientemente en una entrevista. Influyó mucho que por entonces estuviesen escuchando mucha música de baile y su amor por los sonidos analógicos. La idea de la banda era conjugar de alguna manera sus habituales armonías densas y grandes y bellas melodías con su amor por la música de baile. Un buen ejemplo de esto es la primera pieza que adelantaron de este LP, “Home”, un número house adornado con piano, flautas y una percusión muy orgánica.

Este era otro de los objetivos de “Olympia”, explorar instrumentos que quizá no asociaríamos de primeras con la música electrónica, pero que le dan a fin de cuentas un contrapunto muy original. Austra se permiten experimentar en canciones como “Hurt Me Now”, quizá la más redonda de este trabajo, con unas cuerdas embellecedoras cercanas a Florence + The Machine, un órgano celestial y un beat de inspiración dubstep. En ella parece que el drop esté a la vuelta de la esquina pero nunca termina de llegar. Una misma estructura parece seguir “You Changed My Life”. Todo se entreteje a las mil maravillas, mención especial a esa salvaje batería, pero el clímax se hace de rogar. “Annie (Oh Muse, You)” recoge el testigo de “The Future” en calidad de gran himno disco-house de este álbum. También tenemos aquí un ejemplo de esas letras oscuras que tan bien se les da a los canadienses ( “You changed my life for the best / the sun is cold and dark as night, but I remember what you said”). Los grandes y pegadizos estribillos se pueden encontrar aquí por doquier como en la soleada (sí, soleada) “We Become” o en la arrolladora “Forgive Me”. Y lo mismo puede decirse de esos momentos cautivadores marca de la casa ( “Reconcile” y sus mágicos arpegios). A vueltas con este tema, es uno en los que más se nota, para bien, la presencia de las coristas.

Objetivamente, “Olympia” es un mejor álbum que “Feel It Break” en el sentido de que está mejor hecho, es más rico en texturas. Pero lo que gana en una producción excelsa lo pierde en pasión. No sé si será cosa del primer impacto, pero las canciones de su debut parecen tener más alma que estas nuevas (aquí hay algunas francamente insulsas como “Fire”). También se hubiese agradecido algo más de variedad. En su objetivo de hacer un disco completamente de baile se les ha olvidado que un contrapunto en forma de medio tiempo de vez en cuando no le hubiese sentado mal al disco. La evolución es, pues, satisfactoria a medias pese a estar ante un disco bellamente construido.

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