Nuclear Evolution: The Age Of Love Nuclear Evolution: The Age Of Love

Álbumes

Sa-Ra Creative Partners Sa-Ra Creative PartnersNuclear Evolution: The Age Of Love

7.5 / 10

Sa-Ra Creative Partners  Nuclear Evolution: The Age Of Love UBIQUITY

No hace tanto tiempo que Sa-Ra Creative Partners opositaban para convertirse en el futuro del hip hop. Hoy, en pleno 2009, parece que su estela ha perdido luz e intensidad y está más que claro que el mañana del género no pasa por sus manos. Muchas veces se tiende a confundir el futurismo con el futuro, y eso es, precisamente, lo que sucedió con este combo de Los Ángeles y Nueva York, apegado a una estética y una concepción expresiva de claras aspiraciones futuristas – beats electrónicos, voces manipuladas, flirteo con otros géneros– que comenzó a forjarse carrera como referente clave del post-dillismo, pero que no ha acabado de despuntar como veleta de las nuevas generaciones. El principal problema es que ese tipo de discurso, sobre todo en el ámbito del hip hop, no sólo no es garantía de nada para adelantarse al resto o para vaticinar el sonido que está por venir, sino que además es una fórmula que puede agotarse y quemarse mucho más rápido que patrones de perfil más clásico y ortodoxo. Para entendernos: el disco de Marco Polo & Torae, pese a trabajar en un contexto muy tradicional, le da mil vueltas en frescura, contemporaneidad y energía a “Nuclear Evolution: The Age Of Love”. Y si nos ponemos a jugar en su terreno, por ejemplo, es evidente que Flying Lotus ya les ha pasado la mano por la cara con absoluta tranquilidad. Aun así, ojo, este álbum tiene muchos atributos y no suscita otra cosa que no sea interés y atracción.

Sa-Ra Creative Partners ya habían publicado antes “The Hollywood Recordings”, algo así como la versión oficiosa de un primer álbum que grabaron para el sello de Kanye West pero que nunca vio la luz. Desde entonces, han estado ocupados con la producción de artistas como Erykah Badu y con la confección de este disco que, en cierto modo, podemos considerar su verdadero debut a ojos de la industria. Sa-Ra insisten aquí en su reformulación del R&B y el hip hop y ceden todo el protagonismo a un sonido que se mueve entre el neofunk, el soul espacial, el rap de laboratorio y el R&B marciano. La premisa y ejecución ha perdido la capacidad de sorpresa con la que se presentaron al mundo, ya no es tan fácil fruncir el ceño cuando escuchas sus canciones, a fin de cuentas no dejan de moverse en territorio conocido dentro de su propio universo, aquí nunca abandonan su zona confortable, y quizás por eso la primera impresión que a uno le asalta cuando escucha el disco es de déjà vu. Esto ya lo hemos escuchado antes. Una sensación que choca frontalmente con el afán experimental y rupturista de sus autores, quienes aquí parecen más preocupados por ratificar todo lo expuesto en el pasado que en permutar y enseñar sus nuevas cartas y reformular su propio legado. La decepción, pues, no se focaliza en el contenido en sí, sino más bien en las intenciones y en la ligera autotraición del grupo, que no ha conseguido ir más allá de sus límites.

Digo que el contenido no es decepcionante porque a fin de cuentas en lo suyo Sa-Ra Creative Partners son imponentes. Ellos le dieron alas a Erykah Badu en su último disco y ellos solos son capaces de entregar un disco ambicioso, complejo, inteligente y valiente con lazos directos a un terreno tan poco voluble como el del R&B. Demasiado rico y meticuloso como para encandilar a los fans de Ne-Yo, “Nuclear Evolution: The Age Of Love” es un prodigio desde un punto de vista instrumental, expresivo y sonoro, una liga aparte dentro del nuevo soul, una de las grabaciones más equilibradas de los últimos meses, sexy e irónico al mismo tiempo, cálido y desbocado a partes iguales, tan experimental como accesible. El punto medio lo encuentran en todo momento, saben moverse en muchas direcciones sin cederle espacio a la dispersión, son autocomplacientes y orgullosos en su justa medida y nunca se olvidan del gran público; como reproche, diría que quizás les falta transmitir algo más de emoción y contenerse en determinados pasajes. De hecho, si este disco no lo firmaran ellos probablemente la apreciación y la valoración sería mayor, pero ése es el gran problema aquí: a Sa-Ra Creative Partners podemos exigirles más, sobre todo en un debut que se ha hecho esperar tanto y en el que se habían depositado tantas esperanzas desde hacía ya tres o cuatro años.

David Broc

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