Ninja Tune XX: 20 Years of Beats & Pieces Ninja Tune XX: 20 Years of Beats & Pieces

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Varios VariosNinja Tune XX: 20 Years of Beats & Pieces

8.3 / 10

Varios Ninja Tune XX: 20 Years of Beats & Pieces NINJA TUNE

Los nostálgicos del régimen de los años 90 observamos el pasado con nostalgia y nos cagamos en la madre que parió al siglo XXI. Es una rabia reaccionaria aplicable a todos los campos de la vida. La música, evidentemente, no se salva de nuestros prejuicios de abueletes amargados. Entended, pues, que para un tipo que odia la modernidad y el gilipollismo musical que nos invade, un tipo que reconoce los 90 como la única etapa de pura felicidad en su miserable vida, Ninja Tune sea poco menos que el Santo Grial electrónico de unos tiempos que siempre fueron mejores. Ahhh, aquellos tiempos…

Jonathan More y Matt Black fueron unos visionarios del copón. Cuando decidieron levantar una plataforma musical en la que plasmar su devoción por el sampler y el collage, pusieron el primer clavo de una construcción monumental hecha en honor de la independencia electrónica más incorruptible. Resulta espectacular echar la vista atrás y comprobar lo influyente que ha sido la sombra Ninja y lo mucho que ha enseñado su impecable gestión a los nuevos gatos que creen en la autosuficiencia. Los que vivimos la veintena en los jodidos 90 y nos pirramos por los breaks, los cuts, los clicks, los pastes y los pinpanpún de gorra y porrito sabemos lo hondo que ha llegado la huella de esta iglesia y entendemos perfectamente los fastos que el sello ha orquestado para celebrar estos 20 años de vino y rosas. Y para fasto esta caja inhumana que os devolverá a la infancia, cuando abríais esos regalos de Papa Noel con las pupilas brillando y el pulso tembloroso. Esto es una caja de celebración como Dios manda amigos. Vamos a meter el hocico a ver qué hay.

En términos estrictamente musicales, necesitaría dos mil rollos de papiro para relatar las bondades musicales de este Concorde. Lo que sí hay que señalar es que están todos los que fueron son y serán. En otras palabras, pasado, presente y futuro –sobre todo futuro, lo que es y un acierto– del sello y sus allegados exteriores se encuentran en una colisión de proporciones cosmológicas que puede incluso derivar en dulce sobredosis. Como cabía esperar en un sello que se viste por los pies, casi todos los cortes y remezclas son inéditos. Material todavía palpitante, con nombres como Roots Manuva, Toddla T, Zomby, Eskmo, Daedelus, The Bug, Diplo, Mr. Scruff. DJ Food, DJ Vadim, Coldcut, Hot Chip, Autechre, Grasscut, El-P, Modeselektor, Dorian Concept, Flying Lotus, Amon Tobin, Wagon Christ, Tom Middleton… ¡Arrrrrrrgh, que alguien me de oxígeno, por Dios bendito! Una pléyade de superhéroes del beat que deja sin aliento y puebla una colección de seis CDs –habéis oído bien, seis pepinos– sin un solo corte que huela a mierda. Tiene mérito. Pero eso no es todo, los freak collectors también experimentarán una erección caballar cuando introduzcan los dedos en este apetitoso conejo y encuentren seis joyitas en formato 7” con doce cortes más, entre canciones y remezclas, cortesía de Bogus Order, Kid Koala, King Geedorah, Spank Rock y Matthew Herbert, entre otras sacras luminarias. Los que compren el box set tienen premio, además, ya que Ninja Tune tiene pensado comercializar los primeros cuatro compactos por separado, pero los dos últimos pertenecen exclusivamente a la caja. Sólo por ese privilegio y por el hecho de saber que el resto del mundo no los tiene, ya vale la pena comprarla.

Hay más, que nadie se mueva del sillón, todavía no hemos aterrizado. Seguid explorando los adentros de este maravilloso ladrillo porque encontraréis un libraco de casi 200 páginas en tapa dura que repasa la vida de Ninja Tune, algunas pegatinas para la carpeta de vuestros retoños y un póster con el árbol de familia del label británico para que decoréis el salón de casa como es debido. Canciones y remezclas en su mayoría nuevas y exclusivas (106 en total), 6 CDs (dos de ellos exclusivos para esta edición), 6 vinilos de siete pulgadas, un libro de lujo, póster, stickers, packaging de alto standing con diseño de Openmind, un clásico de Ninja Tune… Es una bestialidad. Sólo puedo deciros esto: prostituíos, robad, matad, traficad con drogas, armas, órganos o incluso personas si es preciso, pero por las barbas de Cristo, haceos con la pasta que cuesta este bulldozer. Sólo hay 3.500 copias del artefacto: sería una pena que algún capullo os quitara ese ítem que os pertenece por derecho propio y os habéis ganado sudando la pocha gorda durante veinte, uf sí, veinte años. Las canas, en casos como éste, siempre tienen prioridad. Óscar Broc

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