Mylo Xyloto Mylo Xyloto

Álbumes

Coldplay ColdplayMylo Xyloto

5.8 / 10

EMI MUSIC

En las películas de ciencia-ficción o en los dibujos animados, quienes quieren dominar el mundo son los malos. Y los malos no suelen expresar demasiados sentimientos más allá de su voluntad conquistadora. Así sucede que con Coldplay, como con tantas otras bandas, cuanto más crece su condición de superbanda, más se alejan de la esencia expresiva. “Mylo Xyloto” va un paso más allá en esa dirección: canciones cuyo objetivo demasiado evidente es llenar estadios y, además, cocinadas con millones de arreglos y efectos con los que pretenden crear un caleidoscopio, pero les acaba saliendo un mejunje.

El primer gran impacto mediático del nuevo disco fueron los primeros acordes del single de adelanto, “Every Teardrop Is A Waterfall”, idénticos a los de “Ritmo De La Noche” (Mystic), si bien la banda ya se había curado en salud advertiendo del parecido con la canción “I Go To Rio”, de Peter Allen, de la que el “Ritmo De La Noche” se considera una versión. Con todo, sumar eso a los variados parecidos y denuncias de plagio en canciones puntuales (desde Joe Satriani hasta Alyzee en “Viva La Vida”), así como a la aproximación más genérica al sonido de U2 en el disco “X&Y” o a Radiohead en los inicios, da como resultado que la banda no acabe de espantar nunca la sombra de la sospecha sobre su originalidad, más allá de una voz, la de Chris Martin, en muchas ocasiones irresistible.

Lo fue más en unos inicios más convencionales y desnudos, en “Parachutes” y “A Rush Of Blood To The Head”, que en la evolución mesiánica de su sonido. Aun así, la eficacia de la fórmula Coldplay es tal que será muy fácil acabar rendido durante un tiempo a algunos hits del disco, como (pese a todo) el adelanto antes mencionado, “Don’t Let It Break Your Heart” o “Us Against The World”, esta última rescatando la versión más intimista de Coldplay, donde manda la acústica pese a las incursiones de guitarra eléctrica, teclados y efectos. Esta es una de las pocas canciones en las que el oyente no se siente abrumado por la cantidad de artificios sonoros que, ensamblados, nunca llegan a convencer de su naturalidad pese a la cuidada producción de Markus Dravs y Rik Simpson y la ayuda de Brian Eno. Con ecos de Phoenix (que a su vez se miran en Coldplay, la vida es bucle) en la inicial y bailable “Hearts Like Heaven”, con efecto de voz entre infantil y tribal en “Charlie Brown” o, directamente, con sintetizadores puramente dance y la colaboración de Rihanna en “Princess Of China”, “Mylo Xyloto” es el disco más electrónico de Coldplay. Y, seguramente, el peor. Pese a brindarnos buenos momentos, es difícil que ninguno de ellos iguale el himno (al menos, por imposición mediática) “Viva La Vida” de su anterior disco, que repartió su buen rollo alrededor del planeta, llegando incluso a ser canción energizante en el vestuario del Barça del triplete. A la espera de cómo le vaya la temporada a los azulgrana, y de qué banda sonora escoja para motivarles Guardiola (elevado por el borreguismo a gurú en todas las materias), “Mylo Xyloto” no merece muchas escuchas y, como mucho, quedarán un par de temas para su greatest hits, que seguramente no tardará demasiado en llegar.

Germán Aranda

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar