Movement In A Storm Movement In A Storm

Álbumes

James Yuill James YuillMovement In A Storm

7 / 10

James Yuill, Movement In A Storm MOSHI MOSHI / COOP SPAIN - NUEVOS MEDIOS

Aunque Nick Drake y Aphex Twin cohabitan en universos completamente opuestos, James Yuill les menciona como sus máximas inspiraciones a la mínima que puede. Hace dos años, cuando lanzó su debut “Turning Down Water For Air”, ya se le encumbró como uno de los máximos exponentes de la folktrónica europea: un espécimen aferrado a una guitarra acústica que no le hacía ningún asco a la sigilosa electrónica y que siempre va armado con un laptop. Si bien la puesta de largo de Yuill se ganó un sinfín de alabanzas –prueba de ello es que el pasado año tuvo la agenda bien apretada y llegó a dar más de cien conciertos por el todo el mundo– y consiguió que llegáramos a añorar nombres desactivados como The Postal Service o Richard Davis, para este nuevo “Movement In A Storm” ha decidido, como buen nerd que en el fondo tiene que ser, tirar por un pop electrónico de marcado carácter ochentas, inofensivo en su naturaleza, pero repleto de melodías instantáneas que trazan una sonrisa bobalicona en el oyente. ¿Cuál sería la receta ideal para un cantautor folk que intentara abrirse camino por los meandros del pop? Muy posiblemente, el álbum que nos ocupa.

Yuill está absolutamente empeñado en llevar las riendas de su carrera. Compone todas las letras, no se asusta ante ningún instrumento y, además, es el encargado de diseñar el artwork de todos sus lanzamientos. Como dibujante yo, personalmente, le suspendería, pero aquí lo que interesa es otra cosa. Quienes han tenido la oportunidad de verle en directo han podido comprobar su meticulosidad creativa: anclado entre guitarras, teclados y demás chatarrería electrónica, Yuill es un hombre-orquestra, una rara avis que no deja que ningún elemento exterior se apodere de sus composiciones. La única excepción de esta premisa la encontramos, dentro del álbum, en la colaboración de Rebecca de Slow Club en “Give You Away” –un inicio bello que pone acertadamente las cartas sobre la mesa y que el mejor modo en que el disco se desperece y entre en acción, algo así como una buena taza de café por la mañana para acabar de eliminar las legañas formadas durante el sueño–, y también la aportación de Samantha Whates en “Foreign Shore” y “Sing Me A Song”, dos ejemplos de folktrónica de manual en los que la guitarra de Yuill y el beat de baile comparten el mismo protagonismo sin restarse méritos el uno a la otra.

Yuill tiene ganas de que bailemos, y lo mejor es que consigue su cometido gracias a piezas como “Crying For Hollywood” –es inevitable no mencionar en este caso a Hot Chip–, “On Your Own” –donde no hay que estrujarse mucho las neuronas para toparnos con la sombra de Calvin Harris– y “First In Line”, un tema que me hace pensar en qué podría salir de una hipotética colaboración entre Cornelius y la magna figura de Vince Clarke. Lógicamente, al encontrarnos con piezas intimistas, tan propias de la estética folk –es el caso de “Foreign Shore” o “Wild Goose At Night”–, el disco acaba enriquecido y saca a relucir la ya conocida faceta de Yuill como experimentado cantautor (y ayuda a que etiquetar estas piezas como “folktrónica” no sea una aberración sin sentido). De todos modos, con un álbum como éste, más bailable y animado, no nos debería extrañar si en un futuro este londinense aparcara para siempre la guitarra y se volcara de lleno en los teclados. “Movement In A Storm” es un desplazamiento estilístico que garantiza que sigamos con atención sus próximos pasos. Sergio del Amo

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