Motion to Rejoin Motion to Rejoin

Álbumes

Brightblack Morning Light Brightblack Morning LightMotion to Rejoin

6 / 10

Brightblack Morning Light Motion to Rejoin MATADOR / POPSTOCK!

Hala, ¡menudo disco de descartes de Spiritualized! No, seamos rigurosos.

Hala, ¡menudo disco de descartes del “Ladies and Gentleman, We’re Floating in Space”!

Ya, las cosas no se deben hacer así, pero antes de ver que les encanta Will Oldham, y que se puede decir que es una influencia directa gracias a sus experiencias juntos, la sombra de Spiritualized se hace muy alargada. Está claro lo de Oldham en las estructuras de las canciones, más narradas que cantadas, y con poca afición por los estribillos al uso; pero el gusto por el gospel, los vientos y los teclados pastorales acompañando a las guitarras pausadas e intensas hasta el dolor, y la grandilocuencia, podrían pasar perfectamente por ideas de Jason Pierce.
Pero estamos hablando de otros seres humanos, Nathan “Nabob” Shineywater y Rachel “Rabob” o “Rabinyah” Hughes, aficionados a enrarecer ambientes con su guitarra y su Rhodes, aprovechando unos medios, nunca comparables con los del grupo de Pierce, que subrayan su capacidad para conseguir multiplicar las emociones, y contagiar el exceso de sensualidad de sus grabaciones. Y entre tema y tema, parece que hay canciones, pero es un engaño de los sentidos, aprecian los ambientes cinemáticos por encima de otras cuestiones. Aunque a veces la textura del sonido llegue a romperse en una distorsión provocada por la superposición de elementos, el grupo nunca pretende explotar ni crisparte los nervios sino, como en sus otros dos discos, mover al oyente hacia la relajación y la meditación. Y tras la sorpresa inicial, lo consiguen hacer. Susurros, voces que se apagan, mantras de gospel que se desvanecen, y la sensación de que Brightblack Morning Light son una nave que todavía no tiene claro su destino porque, si su destino es este marasmo que ya se ha nombrado, se quedan a medio camino entre unos aspirantes a shoegazers desérticos y unos predicadores sin iglesia con gusto por David Axelrod.
La idea de Brightblack Morning Light es grande, interesante, diferente, y oxigenante, pero con ésta, van tres repeticiones de lo mismo, y aunque éste sea un regalo estupendo para alguien que no los conoce de antes, lo cierto es que en un tercer disco, empieza a echarse de menos algo más de madurez y decisión. Jorge Obón

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar