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Jon Hopkins Jon HopkinsMonsters

8.8 / 10

Jon Hopkins Monsters DOUBLE SIX RECORDS-DOMINO

Jon Hopkins es uno de esos genios que operan bajo las alfombras sin ser vistos por la masa, sin dejar que su presencia se note. Pero al británico hay que concederle un respeto reverencial, no sólo por su propio acervo musical, que ya de por sí es grandioso, sino también por sus apariciones semiveladas en otros proyectos que curvan todavía más su fascinante silueta. Pocos pueden vanagloriarse de trabajar con Dios, Brian Eno para los amigos, y Hopkins lo ha hecho con nota. Moldeó las improvisaciones del maestro en “Small Craft On A Milk Sea” (y previamente ya había juntado músculo con él en la banda sonora de “The Lovely Bones”, de Peter Jackson). Por si fuera poco, su nombre puede rastrearse también en los créditos de producción del “Viva La Vida” de Coldplay, gracias también al viejo Eno, que le metió en el barco. Poca broma.

Si gozar de la confianza del autor de “Ambient 1: Music For Airports” y del elefantiásico grupo comandado por Chris Martin no es aval suficiente, Hopkins también ha conseguido hacer temblar las rodillas de la crítica con tres discos propios en los que ha dejado clara su pasión por el futurismo cinemático, un sonido deudor de la IDM de los noventa, a medio camino entre la inteligencia artificial y la música clásica contemporánea. Basta con repasar las encendidas reseñas de su último trabajo, “Insides”, para comprender que en términos de evocación y electrónica de cámara Hopkins es un magus dotado de un talento asombroso. Sumémosle a esta carretilla de triunfos un recentísimo EP de reconstrucciones – “Remixes”– con dos de sus temas reedificados ni más ni menos que por Nathan Fake y Four Tet, y no nos quedará otro remedio que reconocer la abrumadora entidad de uno de los artistas mejor conectados y con mayores dosis de genio puro del actual panorama electrónico europeo.

Lo que nos espera en esta obra monumental es el debut en solitario de Hopkins como compositor de banda sonora. El paso que le faltaba dar. Despegado de la sombra de Brian Eno. Sólo ante el peligro. La película es ideal para sus paisajes de electrónica boreal. Y es que “Monsters” ha sido una de las sorpresas del cine indie-fantástico de la presente campaña: el film de Gareth Edwards es una suerte de drama con aliens donde confluyen la ciencia ficción –algunos hablan de “District 9”–, el cine apocalíptico y la road movie intimista: el caldo ideal para que Jon Hopkins saque su arsenal de sintetizadores y las probetas de su laboratorio alquímico y fabrique una niebla ambient cuyo propósito es generar en el oyente imágenes de desolación, melancolía post-holocausto, tristeza e inquietud ante lo desconocido.

Las texturas apelan al horror más extremo – “Attack” es como si Scorn hubiera hecho un remix del tema de “Psicosis”– a la depresión futurista –sensacional y sutil “Candles”– y a la nostalgia de la pérdida –los pianos finales de “Journey” te dejan sin aliento–. Davide Rossi se encarga de los arreglos de cuerda con maestría, como ya hiciera también en “Viva La Vida”, y consigue ajustar la épica orquestal contenida a un manto de variaciones electro-atmosféricas ancladas en los chisporroteos ambient que en los años 90 originaron tantos incendios (en la IDM de la vieja escuela, para entendernos).

El lienzo sobrecoge. Por su preciosismo, por su capacidad para golpear los adentros, por la poderosísima carga emocional de sus abstracciones más elaboradas: “Candles” es como la caricia de un androide a punto de morir; “Underwater”, con unos violines que parecen cortarte la lengua y unos sintetizadores pesadillescos, te obliga a respirar entrecortadamente; “Campfire” desliza un piano minimalista sobre nuestros lacrimales y parece cortada por el mismo patrón que la maravillosa banda sonora de la serie “In Treatment”. Estamos ante un disco enorme, difícil de contener en la extensión de esta crítica. Se trata de la banda sonora de una película, sin duda, pero el disco podría ser perfectamente su propia banda sonora. Porque “Monsters” confirma que la capacidad para generar imágenes de Jon Hopkins es mucho más fuerte que la del propio cine. Soundtrack del año, sí: imposible discutirlo.

Óscar Broc

Jon Hopkins - Monsters Theme by Jon Hopkins

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