Mixed Emotions Mixed Emotions

Álbumes

Tanlines TanlinesMixed Emotions

7.7 / 10

El sonido de Tanlines ha experimentado una considerable evolución desde que debutaran en 2008 con aquel “New Flowers” para Young Turks. Tanto es así, que incluso la naturaleza del proyecto ha dado un giro substancial: de combo de producción de vocación extática a dúo de pop electrónico de alma delicada. Por el camino, además de foguearse girando con Vampire Weekend, The xx o Julian Casablancas, la pareja ha sido desalojada de su estudio, un factor que se ha acabado revelando esencial en la génesis de Mixed Emotions. Y es que, despojados de un espacio para experimentar sobre la marcha, el dúo tuvo que regresar a la guitarra como elemento básico de composición. Si a esto se le une que, durante el mismo período, Eric Emm ha sabido pulir su más que notable registro vocal, el resultado de la ecuación nos lleva a un disco que antepone la fisonomía de canción a la libertad estructural y la transmisión de sentimientos a la evocación de estados de ánimos. Un disco de pop, en definitiva.

A lo largo de los doce cortes del álbum, Tanlines dotan de pleno sentido al título del trabajo aferrándose a la vieja dicotomía de desgranar emociones amargas a través de melodías luminosas. El éxito, sin embargo, nunca reside en la fórmula sino en la correcta aplicación de la misma. Para ello se necesitan grandes canciones y, en una nueva muestra que, a diferencia de sus trabajos primigenios, la pareja ha sabido anteponer la composición a la producción, este disco las tiene a mansalva. Canciones que hablan del paso del tiempo y la perdida, de cambios y aprendizaje, de hacerse mayor y tener que afrontar los obstáculos que te plantea la vida mirándola a los ojos. Letras melancólicas que gracias a la producción exuberante, las cascadas de sintetizadores radiantes, los ritmos vigorizantes y las melodías exultantes evitan regocijarse en la miseria y acaban por transmitir una suerte de nostalgia eufórica en la que radica buena parte del éxito del disco.

Y es que, como ellos mismos han reconocido, el espíritu boyante de New Order o The KLF (bandas que Emm y Jesse Cohen escuchaban de niños) sobrevuela todo el trabajo. Un alma hedonista que en canciones como “Brothers” o “All Of Me”, la dupla que abre el disco, presentan envuelta en los preceptos de la chillwave menos afligida, muy en la línea de formaciones como The Tough Alliance o los Air France menos vaporosos. Y es a diferencia de otros coetáneos como Neon Indian, Tanlines no buscan refugio en décadas pasadas, sino que prefieren inscribirse en el zeitgeist sonoro contemporáneo. Así es como, a pesar de que el punk-pop de “Green Grass” pueda recordar a vagamente a Ramones (ese estribillo), lo hace como si estos hubieran sido remezclados por Washed Out. En canciones como “Abby” o “Not The Same”, en cambio, suenan como unos Delorean más letárgicos y emocionales. Las referencias a proyectos españoles no acaban ahí: composiciones como “Yes Way”, “Laughing” o “Real Life” se acercan a los efluvios tropicales de El Guincho desde una perspectiva que substituye el factor festivo por la contención y la reflexión. La última tríada de canciones, conformada por “Rain Delay”, “Cactus” y “Nonesuch”, nos muestra la cara más taciturna del álbum y que en el caso de la primera se aproxima, esta vez sí, a ramalazos ochenteros nada obvios (más Prefab Sprout que Duran Duran, para entendernos). Todo sin que por ello se pierda el sentimiento reconfortante que rezuma el disco de principio a fin. “Mixed Emotions” es, en pocas palabras, un señor disco de pop. Que apunta al alma y exalta sentimientos muy determinados sin caer en la impostación ni en ningún tipo de exceso melodramático y, sobretodo, sin una mala melodía.

Brothers

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar