Mega Breakfast Mega Breakfast

Álbumes

The Chap The ChapMega Breakfast

8.6 / 10

GHOSTLY INTERNATIONAL

Si la rosa de los vientos de este disco apunta tanto a Momus, Kraftwerk y Devo como a un macabro juego de niños es que es un álbum especial… “De esos.” Hay que escucharlo con cuidado aunque tenga pinta de rock electrónico sin secretos y gastar el tiempo en varios intentos por adentrarse en él y descubrir todos sus matices, por aprender a describirlo. Electrónica como espina dorsal, guitarras tímidamente funk, miles de cuerdas casi escondidas, coros calientes, letras con cuatro sentidos. Es barroco. Por algo lo de Momus. Probablemente ocurra lo que pasaba con aquellos roqueros americanos ( Blitzen Trapper) que decían "si no te gusta lo que estás escuchando, espera diez segundos y te gustará". Esa inquietud construye siempre algunos de los discos más interesantes del año, aunque luego no sean vistos como clásicos. Toda la atención se centra en “ Walter Carlos Wendy Stanley”. Por mucho menos que esta parodia vodevilesca sobre los Carlos le pusieron a Momus la multa millonaria que dio origen a “Stars Forever”, y encima la canción suena a descarte de “Little Red Songbook” que tira para atrás. A Johannes Von Weizsäcker y Claire Hope les gusta tocar las narices, y encima disfrutan sentándose a esperar cómo reacciona la gente. Bien, visto así, la maraña estilística de “Mega Breakfast” empieza a tener sentido. El disco acaba abriéndose. Los anteriores “Horse” y “Ham” son recuerdos opacos. “ Mega Breakfast” es pop esdrújulo del 2008, creado en Europa, con la pulsión investigadora del kraut, que bebe tanto del primitivismo (ahora tan de moda), como del barroco, el electro o el rock como excipiente para que el medicamento funcione. Y funciona: es uno de los discos más originales del año, aunque cueste un triunfo entrar en él.

Jorge Obón

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar