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Álbumes

Field Music Field MusicMeasure

7.8 / 10

Field Music  Measure MEMPHIS INDUSTRIES / COOP SPAIN-NUEVOS MEDIOS

Intentando escapar de sus antepasados en The Futureheads y Maxïmo Park, sabiendo que su aportación por aquellos fueros no daba para mucho, los hermanos Brewis crearon Field Music como célula en la que alimentar y hacer crecer sus particulares talentos. En 2007, después de ver cómo su maravilloso “Tones of Town” no cuajaba entre el público, decidieron anunciar una separación temporal. David se puso a trabajar entonces en School Of Language y Peter en The Week That Was, cada uno por su lado aunque sin dejar nunca de estirar el concepto original: son esos dos grupos que pueden escucharse como extensiones de la banda madre. El proyecto de Field Music como tal volvía a tomar vida el año pasado cuando Peter escuchó una composición de David, la fantástica “Share The Words” incluida aquí, que hizo que se le saltaran las lágrimas además de darse cuenta al instante de que tenían que volver a grabar juntos. Y ahora nos llega como resultado este álbum que, tras recopilatorios y escapadas artísticas al margen, es ya la sexta producción de un tándem creativo llamado a funcionar sin descanso. “Queríamos reinventar el concepto tras Field Music de la manera más explícita posible y eso pasaba por hacer algo muy variado”. Muy variado y dilatadísimo, pero un disco notable que les ha vuelto a salir alejado de una potencial rapsodia sin orden ni concierto. “Measure” es coherente como él solo y se defiende por sí mismo con tesón y fortaleza. Echando mano del guitarrista y teclista Kev Dosdale y del bajo de Ian Black como banda de apoyo, y sin la ayuda de un Andrew Moore que abandonó el grupo durante aquella crisis para dedicarse a la cocina, Peter y David, David y Peter, se reparten el número de composiciones en igual medida. Lo mismo ocurre con la batería: cada uno se encarga de ella en diez de los veinte temas. Todo muy democrático, equidistante y empático, desmintiendo a quienes aducían desavenencias en el seno de la banda como causa posible de su separación.

Sin menospreciar a un David en pleno control de sus facultades, lo primero que llama la atención aquí es la porción del pastel de un Peter enamorado de nuevo de su guitarra tras haber escrito todo el material de The Week That Was para piano. Un Peter que, además, luce sus facultades vocales como nunca, en especial llegando a abrazar lo mejor de su registro en la intrincada “Precious Plans”. Inspirado y muy aplicado (no sobra ni un tema), no deja de resultar curioso que su tema central sea el estrés, las prisas y los agobios del mundo moderno. “Choosing Numbers” lo certifica bastante bien con su letra sobre la cantidad de contraseñas y códigos que nos agobian cada día. Desde “Measure” se hace una llamada a la relativización, a desenredar la ansiedad y calmarse, a tomar medida exacta de las cosas. Y para los Brewis la medida que les permita mostrar todo eso es la de un disco doble (sobrepasa los setenta minutos) que se mira en similares ejemplos históricos de su país como el “English Settlement” de XTC, el “White Album” de los Beatles y el “Physical Graffiti” de Led Zeppelin: sus tres padres putativos. También hay interferencias británicas de un Bowie al que intenan emular en “Measure” (el tema) y de unos Talk Talk que aparecen disueltos en, por ejemplo, la relajada “Curves Of The Needle”. Sí, los chicos apuntan alto y tampoco se cortan un pelo a la hora de señalar influencias mayúsuculas del otro lado del charco. Hablan sin miedo de Miles Davis (la coda final de “All You'd Ever Need To Say” es puro “Bitches Brew”), de guiños a Prince (juguetona “Let’s Write A Book”), y de otro inolvidable doble álbum como es el enorme “Tusk” de Fleetwood Mac (escuchen “Them That Do Nothing”). Yo sumo a la ecuación el “Something/Anything?” de Todd Rundgren.

“Measure” funciona como artefacto de pop de laboratorio, pero a la vez como un homenaje al rock firmado al estilo de la vieja escuela en cuatro caras: saltarina la primera, atrevida la segunda, melancólica la tercera, reflexiva la última. Como en todos sus trabajos, las inquietudes de David y Peter glosan el tránsito entre la psicodelia de los sesenta y el crepúsculo guitarrero de los setenta con oscilación de funambulista, intentando encontrar su sitio entre todas esas deidades a las que admiran. Sin embargo, a pesar del aluvión de nombres que acecha, el eje del sonido Field Music queda mejor establecido y fijado que en ningún otro de sus títulos. La mayoría de los temas son un triunfo, minimales aunque variados, y todo resulta exquisitamente bien moldeado, haciendo de la belleza armónica todo un desafío y encapsulando la mejor artesanía de la banda en armonías estratosféricas, suntuosos arreglos de cuerda, melodías que se rompen y estribillos que aparecen, a veces sólo una vez, para desaparecer al instante. Atento al detalle, el dúo suena certero y entrenado demostrando que son unos maestros de la tensión pop siempre en estado de alerta. Al estilo de The Fiery Furnaces o Spoon, estamos ante unos compositores de altura de esos que, desafortunadamente, nunca pasan del segundo premio. Pero “Measure” se merece mucho más. Es todo él cantidad y calidad, mucho más que la suma de sus partes. Apenas registra fallos y guarda en su interior perlas prog-pop bastante reciclables. Aprovecha, porque ya no se hacen discos así.

Cristian Rodríguez

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