Maximum Balloon Maximum Balloon

Álbumes

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7.6 / 10

Maximum Balloon Maximum Balloon DGC RECORDS / COOP SPAIN - NUEVOS MEDIOS

Productor de renombre en las trincheras del indie deja de lado temporalmente el grupo neoyorquino en el que limita para explorar los recursos estéticos del pop de los 80: éste podría ser, más o menos, el titular que resume lo que es Maximum Balloon, el proyecto en el que se va a estar entreteniendo Dave Sitek hasta que llegue el momento en que TV On The Radio decidan reunirse de nuevo para grabar para retomar el hilo del sobresaliente “Dear Science”. Aunque, puestos a buscar paralelismos, lo que hace Sitek con su primer álbum –disco en el que ha preferido conceder todo el protagonismo a diez voces invitadas– tiene mucho que ver con lo que desde hace un tiempo viene haciendo Damon Albarn con los cartoons de Gorillaz: alejarse de la que de ti esperan los fans y salirte por la tangente con unas canciones que tienen poco tienen que ver con lo que hacías en la banda que te había dado repercusión internacional. En Maximum Balloon todo está bajo control, desde los sintetizadores embellecedores a las guitarras a lo Chic que pretenden reformular el funk en pleno siglo XXI bajo la atenta partitura del pop. Porque esto es precisamente lo que encontraremos: pop magnificente, cristalino, llevado por la batuta de un hombre al que no tienen que explicarle ninguno de los secretos que esconde la mesa de mezclas –su experiencia como productor de Yeah Yeah Yeahs, Foals o del debut de Scarlett Johansson le avala–.

Las nuevas melodías ideadas por Sitek son el complemento perfecto para que los amiguetes que le acompañan en esta nueva travesía sonora se sientan como en casa. El disco se hace simpático y no hay ningún corte que no sea digno de mención ni cumpla su cometido con un mayor o menor grado de efectividad –sólo le pondría pegas a “Apartment Wrestling”, que en la voz de David Byrne suena a parodia de Talking Heads–. También merece destacarse el hecho de que que todas las mujeres que aquí aparecen tienen un rasgo común: gastan voces aterciopeladas, derrochan una pasión capaz de desencadenar un cataclismo y resultan ideales para representar esas mismas melodías de las que hablábamos más arriba. Por ejemplo, tenemos a Karen O –también conocida como “la versatilidad personificada”– recuperando, en “Communion”, los giros vocales que pusiera en marcha en su propia “Hysteric”. O, también, a Katrina Ford – frontwoman de Celebration– sacándole brillo a esa gema, que bien pudiera haber sido una producción antigua y tántrica de de Giogio Moroder, titulada “Young Love” y a la que igual habría que ponerle un marco. Por qué no, también está Yukimi Nagano –líder de Little Dragon–, siguiendo los pasos de Yazoo con coartada 8bit en “If You Return”. Y si seguimos buscando más valor añadido para “Maximum Balloon”, lo podemos encontrar en Holly Miranda –en una demostración de cómo podría ser una próxima vocal guest en un disco de Massive Attack: “The Lesson” es preciosa y perturbadora– o en Ambrosia Parsley (de Shivaree), que tiene la difícil tarea (y superara con éxito) de cerrar el disco con “Pink Bricks”.

En el apartado masculino –porque, no hay que llevarse a engaño, este disco es como una pequeña guerra de los sexos sin vencedores ni vencidos– asoman el morro, como era de esperar, sus compañeros de banda, Tunde Adebimpe y Kyp Malone, que le dan lustre a “Absence Of Light”, la pieza más oscura del lote, muy en la línea de TV On The Radio, con ese beat metrónomico recargado de efectos y líneas de bajo fantasmagóricas, también a “Shakedown”, muy en la onda Prince, con falsete y todo. Hay más. Está Theophilus London, escondido tras una cortina de neón, cachondísimo, sintiéndose Pharrell Williams por un día. Y está Aku, protagonista de la granada sexual rompepistas de “Tiger”, sobradamente conocida por ser el fondo de ese vídeo protagonizado por la modelo Daisy Lowe para la edición británica de Esquire que, desde hace unas semanas, vienen poniendo palote y mojando los bajos de miles de personas. Sitek, más que componer, pinta las canciones, aunque, como Willem de Kooning, no es de los que limpian el pincel antes de estrenar una nueva paleta de colores. Le va la mezcla y el difuminado, y es por eso por lo que todo en este disco conserva una coherencia lógica. El disco, pese a ser heterogéneo, no se desquebraja en ningún momento porque las voces lo sostienen con firmeza. Por otra parte, irse de Nueva York por un tiempo le ha sentado bien a Sitek. Ahora, la pregunta es: ¿influirá este proyecto paralelo de alguna manera en lo próximo de TV On The Radio? Ninguna pista por ahora, pero les confesaré que uno estaría encantado, después de oír esto, que así fuera.

Sergio del Amo

Maximum Balloon - Abscence of light (feat. Tunde Adebimpe)

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