March of the Zapotec / Holland March of the Zapotec / Holland

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Beirut BeirutMarch of the Zapotec / Holland

7 / 10

Beirut  March of the Zapotec / Holland BA DA BING!

Exhausto tras tres años de giras y dos discos que le convirtieron en la gran esperanza del pop, digamos, multicultural, Zach Condon se tomó uno de esos clásicos respiros “para pensárselo”. El resultado de esa reflexión era, claro está, una de las grandes curiosidades de un músico que había demostrado tanto talento como una sospechosa tendencia a mimetizarse con su entorno a lo Leonard Zelig. Por eso las noticias de un viaje a Oaxaca (Mexico) podía hacer pensar que los aires fronterizos serían a “ March of The Zapotec”, el primero de los dos EPs siameses con los que el joven Condon ha decidido a sacudirse la parálisis, lo mismo que el folclore balcánico a “Gulag Orkestar” ( Ba Da Bing!, 2006) y la chanson tradicional francesa a “The Flying Club Cup” (Ba Da Bing!, 2007).

Pero, aunque hubiese sido curioso descubrir que habría resultado de utilizar esa materia prima, el resultado no es exactamente el sospechado. Hay fanfarrias, sí, pero aunque sean el resultado de haber colaborado con una banda local de música para funerales, este Beirut recuerda mucho al de su debut. En “La Llorona” su voz profunda parece acompañar una virgen bajo palio, en un curioso cruce de saeta balcánico-mexicana. Los cinco temas restantes transitan en esas coordenadas, pero no importa que repita la fórmula. Aún sabe sacar partido a la solemnidad de los metales y acentuarlo con el ritmo, como en “The Akara”. “The Shrew”, ejemplo de cómo puede pasar de una atmósfera meditabunda a una festiva con total naturalidad, cierra un primer EP que se hace corto, por breve y por bueno.

Las novedades se concentran, por tanto, en un segundo EP en el que Condon recupera el nombre con el que firmaba cuando era un quinceañero, The Real People. A la ya conocida “My Night with the Prostitute From Marseille” le acompañan cuatro piezas más de pop electrónico de factura casera, desde la curiosidad tecno-pop de “No Dice” hasta la pieza más conseguida del lote, “My Wife, Lost in the Wild”. Sin alcanzar los logros de “March of The Zapotec”, La prueba le sirve para demostrar que, sin el “exotismo” que le puedan proporcionar sus viajes, también es capaz de lograr canciones notables.

Guillermo Arenas

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