Maraqopa Maraqopa

Álbumes

Damien Jurado Damien JuradoMaraqopa

7.9 / 10

Marcada por la desesperación y una profunda (casi abismal) tristeza, la carrera de Damien Jurado arrancó allá por 1997, en plena resaca grunge (por si fuera poco, el tipo es de Seattle) con un, por entonces aún ligeramente esperanzado álbum ( “Waters Ave S”), que apenas esbozaba lo que no tardaría en llegar: “Rehearsals For Departure” (1999) sentó las bases de lo que podríamos llamar el sonido Damien, un angosto folk de raíces poderosamente hundidas que toma prestado del grunge (insistimos, Damien es uno de esos tipos “Camisa de Leñador”) su particular sentido, rabiosamente triste, del no future. El sonio Americana de Damien, de cierto carácter experimental (recordemos que firmó un disco que no eran más que llamadas telefónicas: “Postcards And Audio Letters”) y, hasta hace no demasiado, dolorosamente lo-fi (en una de sus obras cumbre, “Ghost Of David”, se oye crujir el taburete en el que se sentó Damien para tocar uno de sus himnos, la hasta ahora prácticamente imbatible “Tonight I Will Retire”) se ha ido nutriendo de todo aquello que le rodeaba. En primer lugar, de sus experiencias. Porque el tono confesional de sus canciones no es pretendido (como ocurre en el caso de Sam Beam) sino real. Por ellas han desfilado desde su ardorosa fe (Damien era de los que visitaba cada domingo la Iglesia y le dedicaba un disco, “On My Way To Abscence”, a Dios) hasta su divorcio (el fabuloso “Caught In The Trees”, sin duda el primer salto adelante de su carrera, algo embotada a la altura de su octavo álbum, el continuista “And Now That I'm In Your Shadow”), pasando por sus primeras citas ( “Letters And Drawings”). Y, en segundo lugar, de nuevos sonidos. Porque lo último que sabíamos de él (además de que había hecho un intento por salir del agujero con el citado “Caught In The Trees”, álbum en el que el honky tonk deprimido se convertía en nostálgico folk pastoral) es que se había encerrado en una habitación con Richard Swift a grabar el ruidoso y decididamente alejado de lo que el mundo entendía por “sonido Damien”, “Saint Bartlett” (2010).

Por eso, al escuchar “Marqopa” lo primero que sentimos es que Damien ha vuelto. Aunque basta una segunda escucha para descubrir que no es el viejo Damien de siempre sino un Damien que aprendió de todo lo que hizo bien en “Caught In The Trees” (los coros, la tintineante luz en la oscuridad, el bosque capaz de envolver canciones) y que está dispuesto a apostar por un doble o nada. Porque a eso suena la deliciosa “Life Away The Garden” (desde ya una de las cimas de su discografía), a tristeza compartida y catapultada al edén de las canciones infinitas. Y la templada, madura y elegante “Maraqopa” (con un Damien que canta como si estuviera encerrado en algún lejano lugar), la muy “Ghost Of David” y fantasmal “This Time Next Year” y la épica cotidiana de Reel To Reel”. “So On, Nevada” te transporta directamente a la época en la que Jurado lamentaba muchas de las cosas que hacía (la época de, sí, volvemos a citarlo, “Ghost Of David”), pero “Museum Of Flight” te lleva mucho más allá, jugando con el falsete (la voz de Damien no es especialmente conocida por su flexibilidad, y en esta canción arriesga más que nunca) y con un fantástico teclado 80s. En definitiva, los pasos de Damien son cortos (después de todo, es la clase de tipo al que le gusta detenerse a examinar sus cicatrices), pero se quedan grabados, como si la tierra que pisa no fuese tierra, sino cemento recién armado. Y siempre parece que saben dónde van. En este caso, al menos, es así.

“Nothing Is The News”

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