Luminous Night Luminous Night

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Six Organs Of Admittance Six Organs Of AdmittanceLuminous Night

7 / 10

Six Organs Of Admittance  Luminous Night DRAG CITY

Dentro de esa extraña y cada vez más diluida etiqueta que es lo de New Weird America, Ben Chasny tiene un lugar destacado, más como ideólogo e incordio en la sombra que como héroe de gafapastas (eso queda para Devendra Banhart), y “Luminous Night” no viene más que a confirmarlo. No es que se trate de su mejor LP –ese honor corresponde sin duda a “School Of The Flower” (Drag City, 2005)–, pero sirve como más que completa puerta de entrada a un universo que se pretende hermético, misterioso y conscientemente difícil, pero que alterna momentos sublimes con sospechosas salidas de tono por la tangente de lo exótico (las referencias hindúes y árabes que se verán más abajo) o de lo ruidoso (la gran coartada para los experimentadores de medio pelo que hemos heredado de los noventa). Por supuesto que Ben Chasny tiene todo el derecho del mundo a incorporar a su música los elementos que más le apetezcan, pero su talento debería obligarle a evitar clichés facilones como los que lastran este disco.

“Luminous Night” –título, por cierto, que cuesta enlazar con los temas o el carácter de las canciones, quizás sólo ligue con la portada, deudora del mítico “Further” (Domino, 1994) de Flying Saucer Attack– empieza con “Actaeon’s Fall (Against The Hounds)”, una evocadora (aunque algo convencional, por suave) combinación de guitarras eléctricas, acústicas, una bucólica flauta y violín de regusto medieval. Los sonidos pastorales siguen en “Anesthesia”, donde ya podemos oír la recitativa voz del propio Chasny que, poco a poco, tiene que forzar para imponerse al leve manto de drones para decir eso tan inquietante de “I’m a vengeful man” ( “soy un hombre vengativo”). Parece que el disco está estructurado para ir de lo más dulce a lo más árido, pero llega el tropezón de la referencia exótica cogida con pinzas a base de tabla hindú y sitar en la mántrica (y totalmente prescindible) “Bar-Nasha”, cuyo final circular (y algo coñazo) enlaza con el ruido blanco que inicia (y preside) la preciosa, ya desde el título, “Cover Your Wounds With The Sky”: la música de los telescopios espaciales simplificada en un crujido de guitarra y cuatro notas al piano. Tras ese momento mágico, Chasny vuelve a bajar el listón al proponer lo que podría ser un instrumental para la próxima banda sonora de Atom Egoyan: “The River Of Heaven”, gobernada por el aire moruno de la viola de Eyvind Kang. Prescindible, sobre todo al preceder a la muy inquietante “The Ballad Of Charley Harper”: otro mantra de guitarras dobladas sobre el que Chasny repite una y otra vez “an arm is an arrow” mientras la guitarra eléctrica pide paso a base de espasmódicos solos que desembocan en el fondo de teclado de regusto electrónico que hace de colchón en “Enemies before the light”, donde Chasney recita algo cansinamente, ayudado por una voz femenina (y ecos de vocoder), y que acaba desoladoramente con un punzante solo de guitarra sin ningún sentido.

Las virtudes y las carencias de Six Organs Of Admittance están al descubierto en este disco (como en los anteriores): el acierto en los trips de acid-folk, en los planeos de regusto pastoril contra el gusto excesivo por la acumulación de variopintas referencias a que le obliga una producción ingente. Desde su anterior LP para Drag City ( “Shelter From The Ash”, 2007) han publicado dos discos de edición limitada: “Days Of blood”(Hash, 2008, reedición en vinilo de uno de sus CD-R de venta en las giras) y el CD-R autoeditado “Goatflower” (2008) y dos recopilatorios: “RTZ” (Drag City, 2009) y “Six Organs of Admittance / Azul” junto a Usui Hiroyuki para los locos de la tienda Modern Music de Tokio ( P.S.F. Records, 2009). Hay que seleccionar más, Ben.

Half Nelson

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