I Love You, It’s Cool I Love You, It’s Cool

Álbumes

Bear In Heaven Bear In HeavenI Love You, It’s Cool

6.5 / 10

Visto el panorama de ventas del negocio, y desde que Radiohead invitaran a sus oyentes a tasar lo que valía su arte, crece el número de bandas que deciden poner la guinda en ese gran pastel que son las formas de promoción. Algunos vuelven a editar cassettes, otros han dejado de fabricar CDs y los hay que directamente invitan a sus fans a financiar los lanzamientos. Bear In Heaven, uno de esos grupos ciertamente sobrevalorados tras conseguir un ‘best new music’ en Pitchfork, buscaban para su nuevo disco una estrategia de promoción original, divertida, diferente, que de paso les sirviera como “comentario sobre el estado actual de la promoción de discos, los hypes cíclicos, las cuenta-atrás y todos los ardides del marketing que aceptamos como realidades inherentes a la era de Internet”. Tirando de la moda por ralentizar audios in extremis, estiraron el metraje de este “I Love You, It’s Cool” hasta las 2.709 horas y decidieron emitirlo en su site desde el pasado 12 de diciembre hasta hoy. El distorsionado resultado no les ha quedado tan mágico y espectral como una versión ultra-ralentizada de Kate Bush que circula por ahí, pero se antoja pertinente para presentar un álbum que se había anunciado más abstracto y basado en el drone que sus predecesores.

Comparado con su kilométrica versión online, la grabación original de “I Love You, It’s Cool” desengrasa, pero podría sonarles sucio, desdibujado y distante a quienes no conocen su viral estrategia de avance. Continuación del celebrado “Beast Rest Forth Mouth”, fue planteado como “un disco más positivo que aquel, aunque no positivo del todo” . Casi todo en él suena turbio y amenazante, como si se tratase de un trabajo alojado en una dimensión cercana a la que costara traspasar. Las obstinadas baterías acechan a cada giro y las ráfagas de sintes parecen descansar sobre torcidos somieres. Las canciones se suceden borrosas y a muchas de ellas, en las primeras escuchas, cuesta adivinarles el esqueleto. Son pocas las melodías que arraigan en el inconsciente y, en general, como ocurría con el “Within And Without” de Washed Out, reina la sensación de que estamos ante un trabajo que, de tan obsesionado que está con la conquista de un nuevo paradigma pop, acaba superado por el mismo. A quienes alegan que su romanticismo radica en lo distante que suena, servidor les diría que esto no aguanta las comparaciones, ni en letras ni en sonido, con otros estetas de tacto remoto como son Future Islands o Wild Beasts. En vez de sangre y de carne, “I Love You, It’s Cool” parece hecho de chapa y metal: es más fácil imaginarlo atrapado en una habitación del pánico que en un salón con pesadas cortinas.

Tras diez años de carrera, Bear in Heaven siguen pareciendo más interesantes por sus avanzadas conexiones que por la deliberadamente confusa personalidad que tanto les gusta alimentar. Datos como haber editado en Eastern Developments, compartir miembros con Rhys Chatham Trio o intercambiar versiones con Lindstrom & Christabelle, son, sobre todo el último, los que nos facilitan las pistas necesarias para analizar su sonido y los que sobresalen, por ejemplo, en las bases de los dos mejores temas del álbum: la de “Kiss Me Crazy” y la del competente single “The Reflection Of You”, la cual, por cierto, parece robada del “My Girls” de ese otro grupo-madre con el que son eternamente comparados. Les sigue de cerca en interés la final “Sweetness & Sickness”, que suena como una luz al final de un túnel por el que se cruzasen con los olvidados BrightBlack Morning Light (y de paso vislumbraran, por alusiones a terceros, al fantasma de Spacemen 3). Pero más allá de esos chispazos, no hay revelación inaudita alguna en “I Love You, It’s Cool”. Ni por lo que compete al indie-rock electrónico ni por lo que hace a la psicodelia del drone. Sólo cabe esperar que arenas movedizas como las de “Space Remains” no acaben por engullir las ideas, la valentía y la experimentación sónica que siempre han guiado a los de Brooklyn.

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