Love Remains Love Remains

Álbumes

How To Dress Well How To Dress WellLove Remains

8.8 / 10

How To Dress Well Love Remains LEFSE RECORDS

Obsesionado con ser un cantante de pop al mejor estilo Justin Timberlake, el debutante Tom Krell ya puede vanagloriarse de haber logrado mucho. Por lo menos, convertirse en uno de los eslabones inevitables a la hora de analizar el entramado de la moda hipnagógica. Lo mejor de su proyecto How To Dress Well, además de alucinantes canciones, es que aporta muchas pistas al respecto de qué es, de dónde viene y a dónde va el género, cuestiones cada vez menos delicadas de responder. A continuación intentaremos explicar por qué. De momento centrémonos en la fascinante, por misteriosa, figura de Krell, que, harto de militar en grupos de hardcore y black metal cuando iba al instituto, cuenta que un día empezó a “ odiar el rock”. Esto debió de ocurrir más o menos hacia 2004, cuando este traductor neoyorquino afincado en Colonia abandonó la guitarra y se lanzó de lleno a lo que siempre había querido: escribir su particular visión del pop declinando el R&B según las gramáticas del drone y ambient.

Tan celoso de su intimidad como casi todos los productores de glo-fi, a Krell no le gusta asociar su persona con su alias artístico. Es difícil encontrar una foto suya y contrastar datos sobre su vida. Fantasea con ser el más grande vocalista pop pero se esconde tras sus composiciones. Entiende y envasa la música como algo referencial, manipulando sus canciones profilácticamente y separándose de ellas al abordarlas. Al contrario que algunos de sus artistas actuales favoritos, como Kanye West o The-Dream, no utiliza los logros de HTDW para canalizar su personalidad. En las antípodas de las relucientes producciones de aquellos, Krell le saca las tripas a la baja fidelidad y las embadurna con una estética oscurantista, sucia. ¿Dónde está lo adorable entonces? Pues en que la empresa no se estanca en lo sórdido y, al más puro estilo Genet, encuentra la belleza por el camino “equivocado”. Es algo que llama la atención desde sus magnéticas portadas y cuyo ejemplo más claro lo encontramos en el videoclip de “Lover’s Start”, sobrecogedora hermosura a cargo de la inencontrable película “Franz” dirigida por Jacques Brel.

De una forma tan feísta como coqueta, Krell procesa ruidos registrados casualmente, ralentiza su propia voz para crear otros y lo aliña todo con samples de negras bestias inconexas como Coil, Debussy, Michael Jackson, Ulver y Blackstreet. Aunque la cosa suena desvaída, a variante del chill-wave cocinada a base de perversión, precisamente esta temporada su fórmula no puede resultar más apetecible. Al igual que primos lejanos como Dirty Projectors, jj o The xx, parte de raíces urban y R&B para acercar la etiqueta hipnagógica a otra de explosión incipiente, el witch-house defendido por primos hermanos como Salem ( “Walking This Dumb”). Pero no nos abrumemos con referencias y nomenclaturas. El grado de abstracción en HTDW es lo predominante, sin embargo, el orden y la constancia en el trabajo son igual de importantes. Entre otros triunfos, nuestro hombre ya se ha colgado la medalla a uno de los productores más aplicados de la temporada: desde el pasado octubre, ha colgado nada menos que siete EPs en su blog. Lo mejor de dicho material se glosa ahora en este subyugante título.

“Love Remains” apesta a látex. Es un fetiche, la cara oculta de un sueño que hasta ahora era demasiado bonito para ser verdad. Hijo bastardo concebido en los bajos fondos de la escena lo-fi, estamos ante un título que corrompe como una enfermedad venérea el placer que hasta ahora nos proporcionaba la serena hipnagogia. No hay más que fijarse en la idea que inspiró “Ready For The World”: los lloros de un niño filtrados a través de las grietas del suelo cuando escucha al vecino de abajo reñir con su novio. La escena es del propio Krell. No existe nadie mejor que él para definir su sonido, esa abyecta mezcolanza de Arthur Russell, Burial, A.R. Kane y Current 93 cuyo borroso trazo él achaca a limitaciones tecnológicas y a no tener la pasta necesaria para abrazar el hi-fi en condiciones. No importa. De hecho, quizá, HTDW no debería avanzar mucho más allá. De por sí, “Love Remains” ya otorga al revival dream-pop disposición absoluta para abrirse a las vías de expresión que le vengan en gana, por muy inescrutables que parezcan.

Estamos ante algo nuevo, diferente y muy moderno. Más allá de todo lo que hay por rastrear en sus EPs, se nos debería llenar la boca lo suficiente con temas como “You Won’t Need Me Where I’m Goin”, “Date Of Birth” o esas hipnóticas “Decisions” y “Can’t See My Own Face” sostenidas respectivamente en pasajes de Mariah Carey y Beyoncé. La inspiración del extraño artefacto es continua y encaja un enorme tanto en el marcador de Lefse Records, sello de Neon Indian y prometedores debutantes como Dominant Legs o Houses en el que Krell gobierna desde ya como un maquiavélico príncipe. Rindámonos al advenimiento: el proyecto acaba de debutar en directo y su halo de misterio aún permanece refulgente. Tenemos de frente la pesadilla con que soñar las próximas noches de invierno y Krell la oportunidad de convertirse en lo que siempre quiso ser. Ahora es el momento de que alguien le advierta que los sueños se cumplen. El suyo podría hacerse realidad antes de lo que él mismo se imagina. Cristian Rodríguez

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