Love Is a Liability Love Is a Liability

Álbumes

FaltyDL FaltyDLLove Is a Liability

8.3 / 10

FaltyDL  Love is a liability

PLANET MU

Aparentemente, todo lo que rodea a FaltyDL consiste en un derroche de estilo. Se llama Drew Lustman, vive en Nueva York y trabajó, en sus años jóvenes, de amasador de sushi para un restaurante al que iba la gente guapa. Cuando abandonaba el restaurante, también por no perder otras habilidades, lo que amasaba eran breaks escupidos a ritmo de metralleta en su home studio, un apartamento diminuto con el ordenador, máquinas y el sueño de, algún día, figurar entre la plana mayor de la electrónica, junto a su querido Squarepusher: “Beat Lumber” (Unfun Records, 2007), uno de esos discos tan raros y limitados que para escucharlo hay que rastrearlo durante días en Spotify, tiene poco que ver con éste que ahora entrega a Planet Mu para lanzar a lo grande una carrera en la IDM. Aquél era un ejercicio de jungle estrepitoso, algo primitivo y tirando a bestia, en el que se intuía que Lustman había escuchado mucho a Tom Jenkison, y a ratos también a Venetian Snares. Le atraía, posiblemente, la velocidad como forma rápida de causar impacto. Sólo consiguió ser uno más en el montón del breakcore.

Pero, aparentemente, todo lo que rodea ahora a FaltyDL consiste en un derroche de estilo, y “Love Is A Liability” es un álbum con un particular toque de elegancia. Por ejemplo, si a quien observa le gustan las mujeres de ayer, la mirada puede solazarse en una portada –y una contra, y unas imágenes interiores– atiborradas de pin-ups de los años sesenta, de hembras con pose erótica y vestidas sólo de bragas y sostén, enseñando muslo y, en algunos casos, hasta teta. Como cuando se saca el disco para ponerlo en el reproductor, que lo que destapa no son ya un par de ubres, sino un pezón del tamaño de un plato de sopa. Al lado hay chicas con gafas de sol, chicas rubias virginales, modelos eróticas de otra época, cuando las modelos eróticas no eran putas en potencia sino vecinas de enfrente algo pícaras. Y en el momento en que suena el disco, el estilo se vuelve a percibir en la manera de componer y producir que tiene este FaltyDL rampante, elegante, felizmente en su sitio.

Está claro que es uno de los hombres del año. No sólo por este álbum, sino por la ristra de maxis que está publicando –de momento, uno en Ramp Recordings, “To London”, y otro de remezclas del tema inicial de este LP, “Human Meadow”, en Planet Mu, con la participación de Luke Vibert, m -Ziq y Boxcutter–. Estamos ante el típico clásico del artista que, sin esperárselo, alcanza su momentum y todo le cuadra. El gran acierto de Drew Lustman habría estado, a tenor de los resultados, en olvidarse del drum’n’bass tosco y en relajarse –tanto de tempo como de cuerpo– en busca de una cadencia más propia del UK Garage. Es muy similar este “Love Is A Liability” a los dos últimos discos del que ahora es su compañero de sello, Boxcutter: ambos construyen fantasías rítmicas a partir de breaks complejos en los que se percibe un freno a la velocidad, y a en los que, abriéndoles el espacio, entra aire e iluminación. FaltyDL practica una IDM sexy, con interés estético por el pasado –si en la portada son las muchachas de revistas guarrillas, en el surco del vinilo resuenan el drum’n’bass arty, el primer dubstep de El-B y Hatcha, y la voluntad de pronfundidad emocional en las texturas de un Burial.

Drew Lustman no es un talento puro. Su música parece que nazca de la imitación, de quedarse con la copla de lo que está haciendo otra gente a la que lleva tiempo siguiendo la pista –sería el suyo otro caso Mount Kimbie–, y aún así es difícil tildarlo de copión, porque el disco suena suyo: aunque sus breaks y los de Boxcutter parezcan próximos, FaltyDL tiene un fondo más IDM, de latigazos melódicos y texturas muy estudiadas, y a su manera ha creado su microescena, aquella en la que por ahora sólo está él o estaría Wagon Christ si Wagon Christ hubiera querido hacer garage alguna vez. Cuando parece que “Love Is A Liability” da menos de lo que parece, el paso del tiempo va diciendo que es un disco diferente, especial y duradero. No llega a obra maestra por los pelos.

Alberto Lista

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