Love & Devotion Love & Devotion

Álbumes

heterotic heteroticLove & Devotion

7.2 / 10

Cuesta mucho reconocer la huella de Mike Paradinas en este álbum: si nadie hubiera informado antes de su participación en Heterotic lo probable es que ni el más experto de los audiófilos habría sido capaz de reconocer su huella. Pero es Mike Paradinas quien conforma la mitad del núcleo de este nuevo proyecto, en el que la otra parte la ocupa Lara Rix-Martin, su feliz esposa desde hace un año. Un Paradinas sin duda enamorado y compenetrado con su pareja, hasta el punto de que ha cedido temporalmente a su impulso instintivo hacia la complejidad rítmica y la textura chirriante que tan bien practica cuando edita como m-Ziq, para que las canciones aquí se desarrollen como un diálogo de alcoba, tierno y próximo, en vez de como una pelea de almohadas. Hace ya un tiempo que el alias Heterotic venía circulando en algunos remixes ocasionales, uno para Nasty Nasty y otro para Kuedo, ambos en 2011. No hubo nada en 2012 porque se supone que cuando estás planificando una boda no estás para grabar música, y sin embargo el tramo final de la composición de este álbum ha sido rápido, durante todo el último tercio de 2012 y con un enfoque estético que para nada era el esperado. Paradinas y señora se lanzan a una aventura indietrónica de influencias ochenteras que sólo suena extraña si se escucha con prejuicios.

Los ocho cortes de “Love & Devotion” aparecen divididos de manera simétrica en cuatro piezas instrumentales y cuatro vocales. No hay una diferencia significativa en cuanto a las intenciones estéticas de cada bloque. “Bliss”, por ejemplo, es instrumental y radiante (no puede ser de otra forma con ese título, que en inglés remite a ese concepto intraducible que se sitúa entre la felicidad insuperable y el arrebato espiritual), con un beat inflexible rodeado de notas de arpa y voces etéreas, en la mejor tradición del ambient-house de la época de esplendor de los chill outs. Y la siguiente, “Blue Lights”, también es luminosa, muy en la línea de lo que se podría esperar de un disco de canciones nuevas firmado por The Postal Service. Pero “Wartime” (vocal) y “Robo Corp” (instrumental) varían el registro radicalmente y nos llevan al tipo de sonidos minimalistas, oscuros y casi ominosos que caracterizaban a los Depeche Mode de mediados de los 80, los de “Some Great Reward” y “Black Celebration”: hay una parte sustancial de “Love & Devotion” que remite a las canciones más sobrias de Martin L. Gore (y que obligan a pensar que el uso de la palabra ‘devotion’ en el título es algo más que una casualidad). El resto del álbum, hasta llegar a “Fanfare”, comparte esa pesadumbre; los minutos de luz son sólo los primeros, y el resto aparece afectado de esa gravedad misteriosa de cierto sonido dark de los 80.

El elemento diferencial y la gran sorpresa de “Love & Devotion”, en realidad, es la participación de Nick Talbot, el hombre responsable de Gravenhurst, el proyecto folk del sello Warp. Aunque él siempre había defendido Gravenhurst como una vía de expresión personal, la coincidencia de intereses ha hecho que su involucración en Heterotic sea suave y sin traumas, porque le permite ir de su obsesión por Nick Drake a su otra filia evidente, la del tormento a la manera de Ian Curtis. Sobre los beats electrónicos casi silenciosos (“Wartime”) de Lara y Mike, Gravenhurst se siente como un ángel caído, como un trovador de la tiniebla y la pérdida: se nota que hay química. Y como primer ensayo de lo que puede estar por venir, el álbum resulta satisfactorio: su planteamiento no es ni explosivo ni original, pero se nota que está hecho con cariño, con conocimiento profundo del tipo de canciones que pretenden homenajear. Y así, cómo no, sólo puede salir algo que merezca la pena.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar