Lioness: Hidden Treasures Lioness: Hidden Treasures

Álbumes

Amy Winehouse Amy WinehouseLioness: Hidden Treasures

6.3 / 10

ISLAND

La exhumación musical es y será un ejercicio de morbo malsano. Los cadáveres siempre están al alza en cualquier discográfica, y más cuando la madera no está del todo humedecida bajo tierra. Como ocurriera hace un año con Michael Jackson (curiosamente, en vísperas del salvaje consumismo navideño), aparece ahora un álbum que recopila aquellos tragos hondos que Amy Winehouse no tuvo oportunidad de publicar en vida. Si nos quedamos con la teoría, “Lioness: Hidden Treasures” tenía que revivir el mito de aquella prodigiosa voz de Camden que revitalizó el soul y, pese a quien pese, se despidió de nosotros con la conciencia tranquila. Pero al final, con lo que nos hemos topado es con un compendio de covers, nuevas versiones de su exigua discografía y algún que otro tema inédito (sobre todo de la etapa de “Frank”) que difícilmente puede toserle al legado del glorioso “Back To Black” (2006). En definitiva, quién ha escogido el tracklist se ha lucido.

Suponemos que aquellas grabaciones anti-comerciales que Universal rechazó de cara a su tercer disco por recrearse en el reggae algún día verán la luz. Se invocará al fantasma todas las veces que haga falta: la pela es la pela y no entiende de criterios artísticos. Y más cuando la ouija la controla el pesetero Salaam Remi, el hombre que descubrió a esta rara avis de la autodestrucción a la tierna edad de dieciocho años. El productor ha excavado algunas de las primeras tomas que guardaba en su estudio y ha añadido los arreglos necesarios para pegarse un buen capricho estas navidades. Por ello debemos conformarnos, de momento, con la versión de “Our Day Will Come” popularizada en los sesenta por Ruby & The Fanatics o el standard “The Girl From Ipanema” que la Winehouse grabó en 2002 en aquellos tiempos en los que la materia oscura de su voz no brillaba con la sincera fiereza de años más tarde.

Aunque me ponga de muy mala hostia oyendo a Nas en la innecesaria “Like Smoke”, no todo es igual de desechable en el disco. Sólo Dios sabe por qué la versión de “Will You Still Love Me Tomorrow?” de The Shireless (la única contribución de Mark Ronson en este refrito póstumo) nunca fue escogida para una banda sonora de James Bond. O por qué la reinterpretación de “Valerie” que aquí puede encontrarse no acabó formando parte de la edición especial de “Back To Black”. A sabiendas de que nunca recibiremos una respuesta sobre ello, lo cierto es que sigue sobrecogiendo rescatar “Tears Dry On Their Own” (rebautizada como “Tears Dry”) sin el sample de “Ain’t No Mountain High Enough”, la desnuda reinterpretación que realiza de “Wake Up Alone” o descubrir cómo se lleva a su terreno “A Song For You” de Marvin Gaye (a pesar de que ella misma confiesa al final de la canción que la prefiere en boca de Donny Hathaway) pocos meses después de llorar su pérdida. Imperfecto, como cualquier obra póstuma en la que terceros manejan los hilos, “Lioness: Hidden Treasures” no trascenderá más allá del mero anecdotario para fans. Pero que no quepa duda, si Mark Ronson se hubiera encargado del proyecto habría sacado a flote algo mucho mejor. El consuelo es que, al ser ésta la primera maniobra post mortem, lo mejor seguramente está aún por explotar.

Sergio del Amo

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar