Lights Lights

Álbumes

Ellie Goulding Ellie GouldingLights

6.8 / 10

Ellie Goulding  Lights POLYDOR

Poca gente puede presumir de haberse alzado con el primer puesto en los BBC Sound y en el Critics Choice de los Brit Awards, y este año semejante privilegio tiene nombre propio: Ellie Goulding. Esta jovenzuela, crecida en Gales, ahora con 23 años, debía ser la reválida de Little Boots, pero lo cierto es que su debut, “Lights”, me ha dejado con un sabor agridulce de esos que duelen el alma. Es algo así como cuando uno espera que los Reyes Magos te obsequien con una bicicleta y finalmente debajo del árbol sólo encuentras un tablero de Scrabble. La chica, con aquellos dos acertados singles de presentación, “Starry Eyed” y “Under the Sheets”, hizo que ansiáramos su puesta de largo como si la vida nos fuera en ello, pero lo que nos hemos encontrado finalmente es un álbum falto de garra que, más allá del hype de temporada, poco o nada va a influir en nuestras vidas.

Podríamos decir que sufre el mismo síndrome que uno de sus amigotes, Frankmusik – con quien entonó vía myspace “Wish I Stayed”, aunque no hay ni rastro de él en la versión publicada del álbum–: las expectativas estaban por las nubes, pero el resultado final ni mucho menos les ha hecho justicia. Ella misma se había encargado de alimentar la leyenda diciéndonos que “Lights” sería algo así como un “Kate Nash meets Hot Chip”, mientras que la prensa británica nos la presentó como un híbrido del intimismo folk y la fuerza anticiclónica de los sintetizadores bailables de herencia ochentera. Pero ni una cosa ni la otra. El resultado obtenido es un disco de pop amable, correctamente producido por Starsmith –culpable de algunos de los remixes de Marina And The Diamonds o Passion Pit, por citar un par de ejemplos– y Fraser T Smith –Tinchy Stryder, N-Dubz–, y que únicamente hará las delicias de los amantes de los medios tiempos electrónicos mainstream y los espectadores del “X Factor”.

Quién intente hallar alguna pincelada folk en este disco, directamente tendrá que recurrir a su versión del “The Wolves” de Bon Iver que circula por la red o darle al repeat en los primeros acordes de “Guns And Horses”. La chica puede habernos salido mentirosilla prometiéndonos meros espejismos, pero la culpa directamente la tienen sus productores, que han anulado de un porrazo la personalidad de esta envolvente a la par que delicada vocalista. “This Love (Will Be Your Downfall)” rezuma la elegancia innata de Lykke Li y “Under The Sheets” supone un logro de luminosidad pseudo-electro con ese manto de sintetizadores del que hace gala, pero su debut, más allá de estos hits –a los que habría que sumar “Starry Eyed”–, y aun estando cargado de buenas intenciones, difícilmente le posicionará como una estrella del firmamento pop por mucho que se esfuerce. Más bien le situará en el lugar de una heredera de Dubstar venida a menos.Igual que Frankmusik, Goulding se encarga de hacer hincapié en los medios tiempos insulsos –para muestra “Your Biggest Mistake”, que no hubiera desentonado, como buena parte del resto de los temas, en el “Complete Me” del creador de “3 Little Words” – o en la balada de turno, “The Writer”, que segurísimo que hará mucho daño en las soap operas de la televisión pública británica. Pero, hablando en plata, no hay rastro ninguno de brillantez ni hits que se instalen en el cerebelo –y, lo que es más importante, que puedan causar infartos de miocardio en la pista de baile–. Muchos apostaban a que la Goulding sería la única que podría hacerle frente a las hombreras bubblegum de Marina y sus diamantes, pero el ego desmesurado de Marina puede seguir respirando tranquilamente de momento.

Sergio del Amo

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