Lego Feet Lego Feet

Álbumes

Lego Feet Lego FeetLego Feet

8.3 / 10

SKAM

De Autechre había dos títulos espinosos por los que los coleccionistas se daban de codazos y que quizá dejen ya de ser una molestia: “Cavity Job”, el primer 12” firmado por el dúo en 1991 –recientemente reeditado en la caja “EPs 1991-2002” (Warp, 2011)– y el aún más raro “Lego Feet”, el primer vinilo planchado por el sello Skam y que se atribuía también a Sean Booth y Rob Brown. Una colección integral de Autechre no puede estar completa sin estos dos vinilos: “Cavity Job” (Hardcore Records, 1991) era, en cierto modo, testimonial –un reflejo de los orígenes b-boy del dúo, en colisión con la creciente escena rave inglesa del momento–, pero “Lego Feet” era absolutamente decisivo porque, además de ser incluso anterior en el tiempo a “Cavity Job” y llevar inserto el ADN de los Autechre inmediatamente posteriores, circulaba con cuentagotas por el mercado. Incluso en un sello tan dado a planchar cantidades limitadas de sus vinilos –intenten hacerse con el “Shapes” de Bola en triple vinilo, o cualquiera de los cinco volúmenes de la serie MASK, y sabrán lo que es el verdadero dolor de bolsillo–, “Lego Feet” se convertía en un ítem más difícil de localizar que de pagar. Hasta hoy, ese 12” ha conservado aura mítica y la categoría de verdadero Grial de la IDM, un objeto por el que se empezaron grandes búsquedas y que siempre conducía a un frustrante fracaso.

Ahora, Skam reedita “Lego Feet” en CD, pero eso no significa que la búsqueda se vaya a detener, ni tampoco que el suministro de nuevas copias en el mercado vaya a hacer bajar el precio de venta de los vinilos original, porque aunque este álbum incluye todo el material primordial, no es exactamente lo mismo. El primer “Lego Feet” era un puzle de breaks, sintes y basslines que se prolongaba durante aproximadamente 20 minutos por cada cara –lo sabíamos porque ya en los tiempos de Napster circulaba por la red, para consuelo de fans pobres y desesperados–, pero este nuevo volumen dobla el número de minutos y de secciones convirtiéndose en algo muy diferente y también extremadamente precioso: la exhumación de todo lo que Autechre nos habían ocultado durante 20 años de sus orígenes. Aparentemente, lo que se produjo en aquel 1991 de leyenda y que no pasó el corte del EP, se ha rescatado aquí sin perder la esencia original de aquel “Lego Feet” que ya era una especie de mixtape avant la lettre.

Cabe decir que este vinilo, único de Booth y Brown como Lego Feet, jamás hubiera alcanzado esta estatura mitológica de no haberse publicado, dos años después, la obra maestra “Incunabula” (Warp, 1993), y no por su falta de calidad, sino por su escasez, una escasez que, de haberse difundido mal, le habría conducido poco a poco hacia el olvido. Es una pieza codiciada más por quién viene que por lo que es, aunque no hay que despreciar su contenido en absoluto. No es exactamente verdad que “Lego Feet” anunciara la llegada de “Incunabula”, porque son dos enfoques muy distintos, pero sí es un trabajo en el que se puede apreciar el laboratorio de pruebas en el que Autechre forjaron su primera etapa, la que les llevaría a entrar en la recopilación “Artificial Intelligence” y, a partir de ahí, coronarse como reyes de la IDM. Las secciones del EP viajan entre diferentes tipos de breaks y basslines: hay mucho acid –sobre todo en “Part 2”–, el electro quebrado que más tarde mantuvo la arquitectura de “Incunabula” y toneladas de sintes fugitivos que se extendían entre los beats como alfombras o dibujaban alguna melodía en el horizonte –de hecho, “Part 1” comienza así, antes de dar paso a los tres minutos a la sección más reconocible como Autechre de todo el disco, la que parece utilizar el break que posteriormente, y supuestamente, reciclarían en “Basscadet”–.

Las secciones tercera y cuarta de este “Lego Feet” suenan más limpias, como rescatadas de un master bien conservado, y no representan ninguna ruptura con respecto a las erupciones sintéticas originales. Hay más acid y un amago rave en “Part 3” antes de que la pieza se desvíe hacia dos escapadas cósmicas en su tramo final, una maniática y la otra más placentera, mientras que “Part 4” advierte que el interés de Booth y Brown por la computer music se remonta a varias décadas atrás y que su paso por los años rave no fue testimonial: absorbieron bien el espíritu de su tiempo, se sumaron a la corriente de usar las cajas de ritmo como un instrumento de virtuoso, con breaks barrocos envueltos en ruidos ácidos y desarrollos épicos, y teniendo en cuenta el año, muy cerca por momentos al “Accelerator” de The Future Sound Of London –sobre todo a piezas como “Calcium” y “Moscow”, las más convulsas de aquel otro debut mitológico de la época– y al disco verde de Orbital. No hace falta decir más: “Lego Feet” es parte ilustrativa de los comienzos del intelligent techno en Inglaterra, la primera piedra de la iglesia de Autechre y una cascada de electrónica indomable –entre juvenil y arty– con entidad de clásico, más allá –o a pesar de– su rareza. Esta reedición nos da el disco original, lo amplía y, de paso, conserva el carisma del 12”, que seguirá siendo raro, codiciado y casi imposible de encontrar, como una santa reliquia.

Javier Blánquez

Lego feet [Autechre] (CD Reissue) 1st side (part 1)

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