Lasers Lasers

Álbumes

Lupe Fiasco Lupe FiascoLasers

6.1 / 10

Lupe Fiasco  Lasers ATLANTIC-WARNER

¿Disco maldito? ¿Borrón olvidable? ¿Putadón de la industria? Iba a decir fiasco, pero la broma es demasiado fácil. Lo cierto es que el parto de “Lasers” ha sido sangriento, doloroso y eterno. Intentaré ser telegráfico. Lupe Fiasco graba el álbum, Atlantic le comunica que no le gustan las canciones y lo congela –algunos dicen que como represalia por no ceder el artista parte de sus derechos a la compañía–, los lamentos del rapper se hacen oír en internet y se enciende la pira. La presión de sus seguidores es tal que la discográfica cede y acuerda sacar el LP, pero sólo si puede meter mano en los tracks sin que el pobre Fiasco diga esta boca es mía. Cuando el remodelado “Lasers” comienza a flotar en la red, los fans se hacen la caquita encima: es una obra fallida y así se lo hacen saber al MC de Chicago, que no duda en renegar veladamente de los resultados. Aunque el LP final no le parece monstruoso, ha tenido que hacer tantas concesiones que no lo reconoce como suyo.

Evidentemente, sólo un milagro podía salvar esto tras semejante acumulación de despropósitos. Nadie duda de la calidad de Lupe Fiasco –quede su epatante debut “Food & Liquor” como ejemplo de grandeza–, pero resulta muy difícil ser benévolo con su tercer álbum, aún a sabiendas de que la comercialidad barata, los coros previsibles y la falta de miras deben achacarse a los tiburones de Atlantic. De hecho, “Lasers” tiene tanta flojera que hace que “The Cool”, su predecesor, se revalorice todavía más. Para un oyente recién llegado a la música de este soberbio rimador, el disco puede pasar como un híbrido más de pop y rap bastante aprovechable, pero los que le hemos visto volar alto borraremos “Lasers” del iPod a la segunda escucha. “Lettin Go” es la típica pantomima R&B que escuchas en Foot Locker; “I Don’t Wanna Care Right Now” es un hit eurodance que produce sonrojo cuando entran los coros; en “The Show Goes On”intenta imitar tanto a Kanye West que parece una parodia de Saturday Night Life; las descargas de rock kitsch de “State Run Radio” son insoportables; “Never Forget” es tan cheesy que te hace arrufar la nariz. Mucha pereza, la verdad.

Sólo en los cortes en que campa con mayor libertad, el de Chicago escupe esa labia incómoda, venenosa y cabreada, y alcanza sus mejores minutos musicales. Me encanta el digitalismo funk garagero de “Words I Never Said”. Me gusta muchísimo el apasionante pastiche de cuerdas, fat beats y ruido negro de “All Black Everything”. Ahí estaba el camino a seguir; son indicios de lo grande que podría haber sido este disco. Es duro, pero Lupe Fiasco ha encajado un sonoro revés de esa industria contra la que tantas veces ha despotricado. Paso atrás, sin duda, aunque al menos podemos soñar con un comeback rabioso para ajustar cuentas. Y ahí estaremos nosotros, esperándole al borde del precipicio.

Óscar Broc

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar