Konkylie Konkylie

Álbumes

When Saints Go Machine When Saints Go MachineKonkylie

7.3 / 10

!K7

When Saints Go Machine es un cuarteto de Copenhague (la mitad proviene del dúo techno Kenton Slash Demon) que en 2009 debutó con el disco “Ten Makes A Face”, y que les sirvió para tocar, por ejemplo, en el Roskilde Festival, aunque fuera de sus fronteras se les hizo más bien poco caso. Afortunadamente –para ellos y para nosotros–, la gente de !k7 se fijó en su talento y les fichó. A principios de año lanzaron el EP “Fail Forever”. Mostraron maneras, se posicionaron como una de las nuevas sensaciones de la electrónica nórdica, pero aún quedaba trabajo por hacer. Su sonido era como un diamante en bruto al que había que tallar. La voz de Nicolaj Manuel Vonsild se parecía demasiado al característico falsete de Hayden Thorpe (Wild Beasts) y su música, pese a contener elementos de experimentación y jazz que les acabarían definiendo, no dejaba de ser un synth-pop bastante convencional. Finalmente todo esto no resultó más que un banco de pruebas para su álbum de debut, “Konkylie”.

La pieza titular, que además abre el álbum, sirve como exquisito tentempié de lo que los daneses son capaces de hacer. Vonsild se ha crecido, su registro vocal es ahora más amplio. La influencia más clara es Antony Hegarty, pero también se acerca a Arthur Russell y Mark Hollis de Talk Talk. Buenos referentes. Musicalmente, la pieza sirve como excelsa introducción. Las voces (tanto la del líder de la banda como esos eclesiásticos coros) se apropian del tema, de aura espectral. Todo ello aportando un sonido muy parecido al que consiguió Oneohtrix Point Never en la versión vocal de “Returnal” junto a Antony y en la posterior remezcla que hizo de “Swanlights”. En resumidas cuentas, si Antony & The Johnsons se pusiesen a hacer electrónica de claroscuros, posiblemente, sonaría así.

“Konkylie” avanza hacia “Church And Law”, sensual y sugerente como pocas, en la que la trémula voz de Vonsild se mezcla entre beats cálidos. Lo mismo hubiese encajado en “Two Dancers” de Wild Beasts como en “All Hour Cymbals” de Yeasayer. “Chesnut” también insiste en el esteticismo bailable transmitido por la vía de la melancolía. Siguiendo con los ritmos rápidos, en “Kelly” es donde probablemente mejor se nota la mano de Kenton Slash Demon. La pista es sin duda uno de los platos fuertes de este álbum para los que busquen hedonismo disco. Lo encontrarán en la música y en esa infecciosa letra: “First time Kelly kissed a boy / Glow in the dark arrow in the heart / First time Kelly kissed a boy was an / Echo in smiles and a virgin blue love letter”. Aunque resuenen ecos de la electrónica primitiva y espacial de White Noise en muchos rincones de este trabajo, When Saints Go Machine no se han olvidado de bandas vecinas. “The Same Scissors” es puro Fever Ray.

La progresión de When Saints Go Machine es más que evidente. En “Konkylie” ya tienen las ideas más claras. Sin embargo, a ratos aciertan con la experimentación, como es el caso del clasicismo con cuerdas de “Whoever Made You Stand Still” y “Add Ends” (cuánto recuerda a Owen Pallett), pero también tropiezan –la tribal “Jets”–. Con todo, por lo general, hay un cuerpo de trabajo bien sólido que refleja una electrónica exuberante que sabe moverse con comodidad entre el frío y el calor como bien han hecho recientemente bandas como The xx.

Álvaro García Montoliu

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