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Álbumes

Fort Romeau Fort RomeauKingdoms

7.3 / 10

100% Silk continúa reclutando sangre fresca para su eternamente expansivo roster. En esta ocasión, el turno es para Mike Norris, alias Fort Romeau, (sí, el nombre está inspirado en la localidad pirenaica), productor debutante al que los más observadores quizá conozcan como teclista de directo de La Roux. Aunque, como decíamos, éste es su primer lanzamiento, sus producciones desteñidas y gaseosas parecen haber nacido para recalar en el sello comandado por Amanda Brown. Y es que en “Kingdoms” volvemos a re-encontrarnos con esa manera de buscar la emoción entre la niebla que tan bien han facturado gente como Maria Minerva, Cuticle u Octo Octa en entregas anteriores de la plataforma californiana. Para ello, Norris se fija en el house clásico y lo revisa desde una perspectiva vaporosa que, a pesar de mantenerse fiel al espíritu vintage, entronca con el gusto por la nebulosidad de una gran parte del undeground bailable contemporáneo.

El EP (¿o deberiamos decir mini-álbum?) se abre con “Jack Rollin”, que combina con suma efectividad el espíritu jacking del sample vocal y los redobles de claps con cremosos pads cortesía del sintetizador Yamaha DX7, el único instrumento que Norris utiliza a lo largo de todo el lanzamiento. El corte titular se inicia sumergido en parajes mucho más deep guiado por un ritmo ligeramente descoyuntado para luego estallar por la vía de las atmósferas de liviandad exuberante que ejercen de hilo conductor de todos los cortes. “Say Something” sigue la misma senda (incluso parece que recicle el loop de congas del tema precedente), pero añadiendo un componente soulful que no hace más que reforzar la sensualidad que rezuman sus producciones. En “Some Of Us Want For Nothing” Norris conjuga ambientes planeadores deudores del Detroit más viajero con una nerviosa sección rítmica que va ganando terreno a medida que avanza el track. Del mismo modo, “I Need U” también nos remite a la ciudad del motor, en esta ocasión moviéndose en coordenadas cercanas a las de Moodymann, pero desde una perspectiva más gaseosa y en cierto modo exótica. “Nights Bridge”, por su parte, conforma el momento más contemplativo del conjunto, acercándose a las promesas de redención sintética del ambient-techno noventero incorporando un cierto aire de R&B espacial. Corroborando la variedad de ingredientes que maneja el lanzamiento, “One Night” conjuga ecos dub con melodías y trazos vocales sobre los que sobrevuela un espíritu que nos retrotrae al verano del amor británico en uno de los momentos más inspirados del pack. Para acabar, “Theo” vuelve a incidir en los parámetros del corte que abría el disco, sabiendo suavizar su pulsión jacking con colchones eternos e hipnóticas repeticiones del sample vocal.

En conjunto, un más que notable debut que a pesar de jugar con las cartas descubiertas de antemano logra resultados altamente embriagadores. Producciones que basan todo su encanto en la capacidad de generar ambientes nocturnos y proclives al regodeo hedonista y cuya sofisticación no reside en las filigranas técnicas sino en su capacidad de alimentar las necesidades evasivas de cualquier amante de perderse en pistas de baile humeantes. Ya decíamos al principio que esto iba de house clásico.

Jack Rollin'

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