Kid Velo Kid Velo

Álbumes

Rival Consoles Rival ConsolesKid Velo

7.5 / 10

Rival Consoles  Kid Velo ERASED TAPES

Snif, snif, aquí huele a Daft Punk y a Justice. Vaya si huele. Los pastores alemanes ladran y sacan espumarajos por la boca. El escáner de la maleta revela un bulto sospechoso. Estaba claro que en este doble fondo había sustancias francesas. Rival Consoles esconde muy mal sus nuevas fuentes de inspiración; se le ve el french groove como si fuera el plumaje de un pavo real en celo. O eso, al menos, es lo que uno deduce al escuchar los dos primeros cortes, “Kid Velo” e “Into The Heart I”, homenajes sin adulterar a esas espirales disco-funk-pop que tantos filtros quemaron en la década de los 90. Pero cuidado. A partir del tercer track las sensaciones cambian y la serpiente muda la piel en una maravillosa progresión de beats fiesteros, boogie enloquecido, electro cósmico y torbellinos melódicos en los teclados. Y mola. El tipo se lo monta con estilo y una paleta de sonidos party friendly perfectamente cincelada en su ebanistería raver. Hay personalidad, sí, y en un terreno como este, donde llueve constantemente sobre mojado, eso es fundamental.

El modus operandi de Ryan Lee West es imprevisible. Del los pastos de la IDM y de la paisajística electro-rugosa de su celebrado debut, “IO”, el británico ha pasado a rumiar en campos mucho más comerciales. Nada mejor que poner al día la cuenta bancaria con un best-seller en el sobaco que le granjeará jugosos contratos en los festivales de medio mundo. Y es que “Kid Velo” es un manual perfecto sobre cómo fabricar electrónica bailable mainstream con aromas pop, apelando al legado electrónico francés de los 90. Suena retro, y tanto, pero con las inyecciones justas de contemporaneidad –los apuntes 8bits, los graves paquidérmicos, las construcciones rítmicas– para evitar el derrame innecesario de nostalgia. Y el fragor de la batalla es este: despuntes consoleros, beats aplastantes, breaks acelerados, esqueletos disco-house, sintetizadores en modo montaña rusa, subidones atronadores, efectos martilleantes, melodías pegajosas por doquier y espíritu rave desbocado.

Y aunque no estamos hablando de un disco que cambiará la fisonomía de la música de baile –duración aproximada en el iPod: 3 meses máximo–, “Kid Velo” termina revelándose como una verdadera lección de buen gusto, la exhibición constante de un tipo que factura hits en cadena como si fueran rosquillas. El productor británico mete caña a base de house hormonado y descensos en picado de funk kamikaze ( “Into The Heart II”); se descantilla a chorro con boogie veraniego y guiños afrancesados ( “Guitari”); se tambalea con despiporres psicodélicos de electro desquiciado à la Boys Noize ( “Eve”) y surfea en cascadas de pianola futurista que harían temblar a Jerry Lee Lewis ( “Amiga”). Sin piedad: con prisa y sin pausa. No es Justice, de acuerdo, pero es mil veces mejor que la última chuminada de Digitalism.

Óscar Broc

Rival Consoles – Kid Velo by erasedtapes

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