Just a Souvenir Just a Souvenir

Álbumes

Squarepusher SquarepusherJust a Souvenir

7.5 / 10

WARP RECORDS

De una galaxia muy muy lejana, ha vuelto Tom Jenkinson. Y ha vuelto más maduro, como corresponde a su edad, con una nueva versión de sí mismo alejada de la abstracción fausta de Music Is Rotted One Note (Warp, 98) o del experimentalismo salvaje de discos como Feed Me Weird Things (Rephlex, 96). No es que haya perdido sus señas de identidad, pero ese virtuosismo al bajo que atesora de forma tan tremenda le hace acercarse más que nunca al jazz electrónico, sin perder esos pasajes de drum‘n’bass marca de la casa y la fiera programación de sus anteriores trabajos, que tienen ahora una presencia mucho menor. Su sonido permanece fuera de lo convencional, instalado entre el último Miles Davis y la IDM de los mejores tiempos. Basta escuchar “Star Time 2”, el primer corte del disco para cerciorar la facultad de visionario de Squearepusher como músico, va un paso por delante en cada palo que toca. Más allá del bajo, que domina como pocos, cada elemento que utiliza (toca todos los instrumentos que aparecen en el disco) lo borda, caso del vocoder en “The Coathanger” . Los lances de drum ‘n’ bass se vuelven más humanos y orgánicos en las manos de Tom Jenkinson, un espectáculo biónico factible en temas como “ Delta-V”, canciones que acercan el concepto de jam session hacia un futuro incierto, cubierto de cristal en polvo y calles fluorescentes, un tiempo musical que el bueno de Tom trata de aclarar en cortes como el de “The Glass Road”, una jam alucinada, catárquica; un corte espectacular y repleto de enjundia que abarca rock y programación, una ida de pelota de las buenas. Quizás el cenit del disco. Tras la tempestad viene la calma, la cadencia madura de “Duotone Moonbeam” y el fraseo de guitarra española de “Yes Sequitur”. Queda Squearepusher para rato, celebrémoslo.

David Pareja

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