Jim Jim

Álbumes

Jamie Lidell Jamie LidellJim

7 / 10

WARP / PIAS Siguiendo la estela de “Multiply” o, lo que es lo mismo, tomándose muy a pecho aquello que decía la canción de “Play That Funky Music, White Boy”; el cantante británico sigue hojeando las páginas de la enciclopedia del R&B. Esa música atemporal protagonizada por sellos como Stax o Motown, que en estos tiempos –y en esto nadie puede llamar a Lidell aprovechado- se ha puesto de moda con revivalistas como Sharon Jones o Amy Winehouse. Un repaso a las diez canciones de “Jim” deja claro que ha aprendido la lección más importante de los clásicos: la música debe ser un soporte para la voz. La producción del canadiense Mocky, que repite en el puesto, es muy respetuosa con la edad de oro del soul y saca pocos trucos digitales de la chistera. Un sonido natural, con el piano muchas veces en primer plano, que deja vía libre para melodías y estribillos indudablemente pop. “Figured Me Out”, el single de adelanto, es buena prueba de ello, aunque en cuanto a sonido (más de la época de Lakeside o Shotgun) es una ruptura respecto a ese ambiente sixties –“Another Day”, “Where D’You Go”, entre otras- que domina en todo el álbum. Otro cambio importante en cuanto a la receta de “Multiply” es que Lidell se olvida del histrionismo como cantante, con lo que gana en verosimilitud. Así que, aunque nunca podrá jugar en la liga de Stevie Wonder, Smokey Robinson o James Brown (por mencionar tres artistas explícitamente citados en “Jim”), sus canciones sí pueden ser una magnífica manera de ir entendiendo el lenguaje del soul y el funk, y por tanto, una puerta de acceso a la misma música que ha inspirado al músico. Jugada perfecta. Alberto Rahim

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